viernes, 2 de julio de 2010

Por los viejos tiempos.

He visto la tercera parte de...



*CHANANIARO*



-... ¡Matrix!

No, vas con retraso, además, lo único imposible de entender de la película que he visto es cómo puñetas ha cosechado tantísimo éxito. En Matrix no te enteras de nada. Pero de nada de nada.

- Pues... ¡¡¡EL PADRINO!!!

Tampoco, alocado lector estancado en el tiempo, pero sería bueno enseñarles a los protagonistas, secundarios, directores, guionistas y a la escritora de los mojones libros la definición exacta de "chicos malos", "hombres peligrosos", "asesinos" e "italianos chungos". Buen intento.

-Entonces no cabe duda... ¡La guerra de las galaxias!

Si es la tercera parte de la tercera trilogía de la bendita saga igual sí, pero creo que George Lucas tiene mejores cosas que hacer, como contar billetes o hacerse cosquillas a si mismo con el traje de Chewaaka.

-Maldita sea, entonces solamente queda la trilogía de Bourne.

Error, si así fuese, no estaría aquí, estaría haciendo el imbécil por ahí pensando en lo mucho que molaría hacer la mitad de un cuarto de lo que hace Jason Bourne.

-¿Y el Señor de los Anillos?

Tras tres horas de película, no tendría fuerzas para estar escribiendo esto. Además, este es un claro ejemplo de cómo de libros geniales salen excelentes adaptaciones y evidentemente, no se ajusta con el caso de hoy



Como veo que en el tema trilogías, la gente solamente se acuerda de las buenas conforme pasa el tiempo, voy a resolver el misterio, que sé que os estaréis comiendo las uñas.



He visto Eclipse a.k.a "el segundo volumen de la saga que sobra"


Porque así es. Eclipse es la tercera parte más innecesaria de la historia de la Humanidad, así como Luna Nueva es la segunda parte más mala de todas las segundas partes que no han sido buenas.
Los más "veteranos" recordarán mi humilde aportación al saco de críticas de esta saga pero por si algún Twilighter o anti-twilighter o pobre despistado siente curiosidad, puede encontrarla AQUÍ

Sin embargo muchos se estarán preguntando por qué puñetas pago por ver una película de unos libros que ni siquiera me gustaron... y como a mí me encanta responder a las preguntas que doy por hecho que os estáis haciendo, os diré que he gastado seis euros para poder reirme una semana seguida sin parar.

Y eso es lo que se conoce como una buena inversión.

La señora Meyer escribió unos libros que tratan, esencialmente, sobre vampiros que no son vampiros, adolescentes que no son adolescentes porque se dedican íntegramente a cocinar para que su progenitor no muera de inanición a causa de su oligofrenia, mafiosos italianos vampiros que no dan miedo... ¿veis por dónde va?

Son libros que van de "algo que es pero luego no es" y a mí tanto rollo filosófico me toca un poco la moral y las pelotas si las tuviera.




Estimada Stephenie, si alguien puede resumir más de mil páginas en media linea, tienes un problema.

Pero bueno, ya hablé bastante sobre los libros... ahora, a los No-crepusculeros, solamente nos queda el consuelo de saber que las películas van por el mismo camino.

Como se puede observar, los dos protagonistas, una niña con la expresividad de un champiñón y un amigo de Harry Potter que se lava el pelo con mierda, poseen un poderío interpretativo sólo comparable a los actores del método, y por eso nos deleitan con grandiosas escenas desbordantes de sentimientos que van superándose a sí mismas.
Pero ellos quieren ir siempre más allá, sorprendiéndonos a todos. No se quedan en la superficie, no.
A parte de desprender talento por los cuatro costados, mantienen una tensión sexual reflejada magistralmente en sus rostros.
El de ella, como si la estuviesen recitando las tablas de multiplicar y él como si le hubiesen obligado a comer un bocadillo de nocilla, caracoles y lechuga.

Caben destacar esos primerísimos planos donde, si a Roberta Pattinson no la hubiesen hecho un triple rebozado en harina, podríamos contar los poros del sujeto. También se pueden ver claramente las lentillas color ambar o topacio que cantan la traviata con semejantes planos.
De hecho el ritmo argumental se caracteriza por su fluidez. Hay tan poca que la echamos de menos. De hecho, serían más rápida la comunicación entre los personajos si hablasen vía paloma mensajera viviendo cada uno en una punta del planeta.
Pero de nuevo obviamos ese enorme, rotundo e insoportable fallo al ver cómo en sus silencios se comunican telepáticamente poniendo caritas gilipollezcas.





Pero no os equivoquéis.
Todo ese sutil juego de miradas, silencios, música emo, paisajes, trepidantes escenas de la actividad vital de Bella y primeros planes agobiantes innecesarios tienen una función muy, muy clara:

Expresar de la manera más sencilla y natural posible el ansia que tienen el uno del otro y el dolor atroz de pestaña que les entra cuando se separan.


Y aquí os he resumido lo que vienen siendo las tres películas que ya hay y las otras dos que faltan xDDDDDD

Pero bueno, puedo decir que los efectos especiales son mejores que la primera (aun que eso no sea mucho decir)
También he vuelto a recordar cómo puñetas logré leerme entero el libro: Porque Jacob es el único que parece humano y le echa un poco de vida al tema. No mucha, pero al menos, es una aportación positiva.
El doblaje de Jasper es... odioso. Simplemente. En las otras dos, su doblaje me daba un poco igual porque el muchacho tampoco tenía mucho que decir... pero si ahora me va de entrenador pokemon y le ponen una voz de idiota, pues como que no. A Rosalie se le notaba el pelucón a siete kilómetros y Edward sigue en su estilo y se lava el pelo con mierda
También me ha encantado la gran labor de investigación del agente local, soltero que no sabe cocinar y culpable en el 50% del nacimiento de Bella.
El tío estuvo toda la película desesperadísimo buscando al tal Riley... sentado en su casa y mirando la foto. Di que sí. Si lo piensas con fuerza seguro que aparece.

A mí, lo que más me gusta de las películas estas es el principio. Cuando aparece una imagen del paisaje de turno que toque y todos podemos oir la voz expresiva de Bella diciendo cosas que nadie entiende y que no tienen absolutamente nada que ver con nada de lo que se va a ver en la película:

"Y es por eso que mi congoja venía dada por la presencia de los calcetines en el toldo de los vecinos de al lado y yo, extrañamente, me sentía tan a la deriva como ese calcetín subido en un barco cerca de la isla de Perdidos, pero es una cuestión del destino y todo designio secreto sería aceptado por mí con resignación y obediencia, porque si ese calcetín no hubiese caído no habría comprendido la complementariedad que tiene con su par y no habría encontrado una metáfora tan bella para expresar el amor que siento por Edward, que es mi otro calcetín"


Y por eso yo empiezo la película descojonándome viva.

Y si luego vienen escenas como la de "Ven p'acá Edward que te voy a hacer un hombre" y el otro utiliza la tácnica ninja del dolor de cabeza... pues yo ya muero.
Porque era una de las escenas que esperaba con más emoción, para ver cómo de ridícula podía llegar a ser.
Edward, evidentemente, prefiere seguir con su actitud del primer libro, al contrario que Robert Pattinson, que se ve que está cansado de ser Sor Eduarda. Pero vamos, Edward no quiere que le arrebaten su flor porque le gusta mucho más mirar cómo Bella duerme.



Sin embargo, considera que es un buen momento para volver a pedirle matrimonio a Bella, que si hubiese sido una chica normal, le habría llenado el esófago de relleno de cojín, por pesado.

Edward... el mensaje es claro. Nada más empezar la película le dices que si se quiere casar contigo. Y ella, sin titubear dice: NO, que en inglés se dice de la misma forma.
Igual Bella es un poco sutil, pero te lo podemos poner en neón si quieres.
Pero claro, Bella como no es normal (es idiota) acepta casarse con él después de que la deje con un calentón de tres pares de cojones y se abrazan y las mariposas revolotean y todos nos acordamos del puto prado de flores del principio y nos entra alergia solo de verlo y todas esas cosas.
Y bueno, resulta que se casarán en agosto. La familia del novio me parece que va a deslumbrar a todo el estado de Washington si se casan en agosto... espero que los Cullen tengan mucha fe en el cambio climático, y si así es... no os extrañéis de ver a Al Gore en la próxima película.

Pero vamos, lo mejor, lo mejor el momento post-puñetazo a Jacob y la batallita con Victoria xDDD
Es que ver al grimoso tratando de parecer un malote me puede.
Es una presunta máquina de matar, pero luego le enfocan y ves al esmirriadillo ese con su cuerpito escombro y no puedes evitar reirte xDDD.

Después de esto solamente me queda por decir una cosa que me desasosiega el sosiego.
¿Por qué puñetas en el cine se hacen unas heridas del copón para nada?
Me explico.

Pongámonos en situación, película de aventuras tipo Indiana Jones, están ante una puerta que necesita sangre para ser abierta... ¡Pero un poquito! Pues va el prota de turno y se hace un tajo de 12 centímetros en la palma de la mano para no quedarse corto. Qué machote. Ya verás que infección pillas, cacho cabestro.

Pues bien, eso mismo pasó en Eclipse. Bella para salvar a su amado, decide cortarse medio brazo para atraer a dos vampiros que estaban a dos metros.
Sin embargo, con unas gotitas de sangre consigue atraer no a uno ni a dos, sino a todo el ejército de neófitos.
Bella querida, me parece que te estás pasando. Si quieres perder sangre, pues donala, pero no te hagas la heroina ahí desperdiciando que estamos en crisis.


Resumiendo: Me reí muchísimo pero... tuve que hacerlo en silencio porque una ingente cantidad de Twilighters estaban detrás de nosotras. Fue muy clandestino e ilegal. Adrenalina a tope.

2 comentarios:

  1. Qué ganas de verla... En serio, me he reído casi tanto como me voy a reír viéndola. Gran crítica, intentaré estar a la altura cuando haga la mía (aunque la indiscutible antitwilighter namberguán eres tú).

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  2. a tope con crepus!!! Eso si que es droga dura y no las vicodinas XD. Xa-LFDM

    PD. y que tal jacob descamisao?

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