martes, 23 de agosto de 2011

"Agradecida y emocionada solamente puedo decir... ¡Gracias por venir!"



Quéfuertequéfuertequéfuerte... Hoy si que os traigo un notición.

¿A que no sabéis que ha venido el Papa?

Sí, lo sé muchachos, yo tampoco me había enterado. Como los medios no han cubierto la noticia, ni ha habido problemas. Como no ha sido complicado moverse por Madrid y ni ha habido ninguna polémica y, ni siquiera hemos comentado nada sobre el tema... pues no nos habíamos enterado de que su Santidad ha venido a vernos. Lo malo es que se ha ido ya. El pobre hombre, que se ha tomado la molestia de venir sin armar escándalo, solo para vernos a todos, hijos de dios... se ha marchado igual que ha venido. Sin ruido y sin que nadie le preste atención. Desolada estoy, oigan.




Y ahora en serio. Como madrileña solo tengo que decir:

Ya vale ¿no?

Si no es el 15M, son los que van con cacerolas a casa de Gallardón. Cuando no es el Papa es el 17A. Cuando no es el 17A, pues ahí están los del 15M que son inasequibles al desaliento. Si no es el Papa es Esperanza haciendo cosas que pueden matar a una persona normal. Cuando no es una horda de futboleros de camino al Bernabeu para ver un Madrid-Barça o los señores con polos de color verde y mochilas con poderes mágicos... es el 15M otra vez. Y cuando no... es todo eso junto. Así no hay quien vaya por Madrid, coñoya



Por cierto, aquí dejo mi opinión sobre el tema de la visita de su Santidad, para el que le interese:


Hace una semana no quería que viniese por el simple hecho de que me iban a cortar Madrid. Ahora, y de no ser porque no hago esas cosas, rezaría para que no volviese otra vez. Aquí, a parte de la fervorosa devoción, la juventud encarrilada en el camino de Jesucristo y toda la felicidad reinante... ha habido también cierta acritud. Entre las manifas, los titulares de la prensa, los amagos de atentado y todas esas maravillosas cuestiones...destaco los elaborados debates producidos entre laicos y cristianos (o cristianos y laicos, que yo no discrimino)

Unos: ¡Menos religión! ¡Más educación!
Otros: ¡Esta es la juventud del Papa!
Unos: ¡Menos crucifijo y más trabajo fijo!
Otros:¡Benedicto, Benedicto!
Unos: ¡Yo soy pecador, pecador, pecador!

Muy bien, muchachos. Me alegra saber que congeniáis. Se nota que os escucháis mutuamente y que no sois gilipollas ni nada de eso. Noooo, qué va, para nada.

Si yo me hubiese puesto a gritar en medio de sus cánticos cosas como "Dale a tu cuerpo alegría Macarena" o "Se ve, se siente, Chiquito presidente", seguro que ni se enteran.

Y sobre el tema de los beneficios económicos:

Los chorricientos peregrinos que han estado por donde yo vivo han estado en unos magníficos hoteles con piscina que a nosotros, españolitos de a pie, nos gusta llamar "gimnasio de instituto". Eso implica un elevadísimo desmbolso por su parte que asciende a la friolera de... cero. Por otro lado, tenemos a los otros desgraciados que han terminado en un hotel, como haría la gente normal.

Les han hecho rebajas para comer y vales descuento especiales "para los peregrinos". Se ve que el impacto de la visita ha hecho que se deje de timar a los guiris con los precios de la sangría como se ha hecho toda la vida. También les han hecho rebajas en el transporte público porque... pues no se me ocurre por qué. Todo esto significa que habrían podido ganar más dinero si les hubiesen cobrado igual que a cualquier hijo de vecino.
Pero no teman porque está todo pensado. A los que nos quedamos aquí, nos han subido el precio del billete sencillo de metro a un euro y medio y, por ejemplo, a los del museo del Prado se les ha ocurrido la feliz idea de poner la entrada a 10 euros por la técnica ninja del "sí o sí". Y no, no es porque hayan dejado pasar la valiosa oportunidad de cobrar 7 o 10 euros de entrada (a elección del consumidor) a una horda de peregrinos que han hecho un esfuerzo por venir a España desde los lugares más remotos. Qué va. Lo hacen para que los usuarios "disfruten de todas las posibilidades de su recorrido por el museo". Qué majos.
No solo no cobran a esa gente que posiblemente habría pagado sin dudar por esa oportunidad única de visitar uno de los museos más representativos de Madrid... sino que, encima, suben el precio de la entrada para que los que nos quedamos podamos "optimizar" nuestra visita al museo.

El tema económico está muy bien. No digo que no se vaya a ganar dinero y no digo que esta visita no haga publicidad a ésta, mi ciudad (lo que significa más dinerito a largo plazo). Pero también me parece una tomadura de pelo tanto descuento y tanta historia. Todos a pagar lo mismo, que ellos son peregrinos, pero yo soy estudiante. Ellos se han pagado un billete de avión a Madrid. Yo solamente me he ido a la pisci de mi barrio. Creo que me merezco un descuento. Aunque no tenga el polo verde o la mochila con poderes mágicos. Creo que es lo justo.


Pues eso, visto lo visto...
cada uno en su casa y dios en la de todos.






miércoles, 3 de agosto de 2011

Para Bella sin amor

Yo prometo que me curro las entradas.

De verdad de la buena.

Pero como es agosto y alguien me ha pedido que rescate una entrada de mi antiguo blog de hace bastante tiempo...pues voy a copypastear.


" Para empezar fuerte, hoy toca hablar de Bella Swan (o Bells para los amigos) la protagonista principal de la tetralogía de Stephenie Meyer, los best-sellers del momento.
Dado que acabo de terminar "Amanecer" y que en unas semanas estrenan la adaptación cinematográfica de "Crepúsculo", me veo en la obligación de concederle a Bella el honor de aparecer en la sección "Para [inserte aquí el nombre del personaje] sin amor"

Los cuatro libros en cuestión tratan en profundidad el amor que Bella Swan (una humana con muchos más defectos que virtudes) profesa a Edward Cullen (un vampiro macizorro y descafeinado). Obviamente la no-gracia del libro está en que inmediatamente descubrimos que ese amor es repugnantemente recíproco y así la autora tiene una excusa para darnos la lata tres libros más intercalando alguna que otra biografía, conflicto o triángulo amoroso sin importancia.
Bella es presentada como una adolescente humana bastante normalita en lo que a físico se refiere, incapaz de dar dos pasos sin tropezar o hacerse una herida sangrante en alguna parte del cuerpo y, ante todo, como una chica centrada, madura y responsable.
Tras la separación de sus padres Bella llega al pueblucho de Forks, situado allí por donde Cristo perdió el mechero para, a parte de estar con su padre, ser su cocinera y levantar pasiones entre los varones del instituto.
Nada más llegar todo el mundo es amigo suyo, habla con ella y le echa una mano. Todo el mundo salvo Edward Cullen, que en un principio se comporta como un rancio y eso es algo que a Bella le desasosiega el sosiego... porque pase lo que pase, la niña de las narices siempre tiene pegas para todo
Su mayor angustia es que Edward la mire. Da igual como ni cuando, no se para a pensar si la mira bien o mal... a ella nada más sentir la mirada de reojillo hace que se le caigan los calcetines.
Edward es majo, luego no, luego sí, luego otra vez no... y entre medias se disculpa para que Bella ponga cara de pánfila, asienta y le diga que no hay ningún problema, que a ella le pasa eso mucho cuando está con la regla y demás chorradas para justificar el comportamiento de Edward.
Cuando por fin Edward llega a la menopausia y supera la etapa de "Ahora no te ajunto, ahora si te ajunto" y comienzan a congeniar, Bella empieza a sospechar que ese chico no es normal. Observemos la agilidad mental de Bella:
La nena ve que Edward parte un coche prácticamente por la mitad para salvarle la vida y a partir de ahí empieza a tener algunas dudas sobre la naturaleza del chaval.
Y ahí es cuando esa mente preclara de Bella comienza a barajar hipótesis y se las cuenta a Edward. Compara al muchacho con todos los personajes de Marvel y luego cae en la cuenta de que es PROBABLE que sea un vampiro.
A estas alturas, el lector se da cuenta de que Bella, a parte de ser más lenta que dar la vuelta ciclista a España en bicicleta estática y más inútil que un supositorio con sabor a fresa ... es gafe.
Resulta que si no quieren atracarla, matarla o convertirla en vampiro una vez al día, la chica no se queda tranquila. Si no se tropezara con sus propios pies y se esmorrara constantemente, el mundo se colapsaría.
Eso se ha convertido en una norma universal. Edward va todo el día detrás de ella sujetándola, porque es una floja.
Si cada tres líneas no aparece "Me maree","sentí que me olvidaba de respirar", "me sentí débil" o "me sentí algo incómoda" es que no estás leyendo Crepúsculo (o cualquiera de los otros tres). Lo mismo se podría decir de sus alabanzas continuas a Edward. No puede faltar una descripción pormenorizada del ojo izquierdo del vampirito de marras o un comentario de seis páginas sobre lo que significa que Edward "muestre su maravillosa sonrisa", y todo esto siempre acompañado de la gran frase:

"Aún no lograba entender como era posible que Edward me amase a MI"
*Mode "o sea que fuerte" on*

Que no me lo crea yo vale... pero ella...¿Edward es tan torpe expresando sus sentimientos? ¿Es ella demasiado corta, insegura y abnegada como para sumirlo? ¿Serán las dos cosas?
No obstante... a pesar de que su amor por Edward es lo más grande, lo más bonito, lo más cursi y lo más ñoño del mundo... su ENORME corazón (Ya que la naturaleza no la dotó muy bien de cerebro, había que suplirlo con otra cosa) aún tiene espacio para otra persona más.
Jacob. Sí amigos. Todos sabemos que Jacob va a ser el pringado de la saga. El amigo fiel, majo, guapete y amable. El amigo-pañuelo.
Edward abandona a Bella para protegerla, ella encima SE CREE que la deja en serio porque no da la talla. A esto le siguen diecisiete capítulos de lamentaciones tales como:"Sentía un agujero en el pecho", "Solo pensar en Edward me dolía" y finalmente llega Súper Jacob para levantarle a Bella la poca moral que tiene, intenta que se quiera un poco y se considere un poquito más que una mierda y, cómo no, Bella se pone tierna. Descubre que a parte de los vampiros descafeinados, sobreprotectores y calzonazos le gustan los licántropos amigables y pringados.
Esa es la parte en la que Bella debería haber ido al psicólogo, pero no. Ella tiene dudas.
Tras dar el coñazo con Edward, ahora nos añade que Jacob también le hace "tilín".
¿Cómo es eso posible? Si Edward es el amor de su vida, le duelen hasta las pestañas cuando él no está y no sabe hilar un pensamiento sin recordarnos lo MACIZO que está su novio... no puede sentir nada hacia Jacob porque si no todo el eje de la historia se desmorona.
Pero eso no es todo: Ella y Edward deciden casarse. Bueno, no exactamente... Edward decide que se van a casar, pero Bella, aun que detesta la idea del matrimonio, decide no hacerle un feo a Edward y tragar. Pero no subestimemos la infinita capacidad de Bella, ella tiene un as en la manga... a cambio del bodorrio ella quiere ser convertida en vampiro para vivir eternamente y seguir contándonos por el resto de la eternidad lo guapo que es Edward, lo bonitos que son sus ojos de topacio y lo increíble que le resulta que se haya fijado en ella.
Hasta ahí todo muy bonito, se han montado la vida que te cagas... pero durante todo el libro de Eclipse no hacemos más que leer los traumas de Bella al respecto.
La conversión le da algo de miedo pero por otro lado es un asunto de vida o muerte porque si cumple 19 años Edward seguirá teniendo 17 años eternamente y por consiguiente será demasiado vieja para él.
Ese es el gran razonamiento de Bella.
Cuando Jacob se entera de los planes de boda y le invitan a ser el padrino, el chico se lo toma un poco a mal y se va al quinto arbusto porque quiere desaparecer del mapa. Lo lógico.


Finalmente, al llegar a Amanecer, Bella se supera a sí misma y condensa todos sus defectos en un solo libro, tal vez como recordatorio. (Muy bien Meyer, extractando lo realmente importante)
Se produce el bodorrio del año. Tiene una fiesta impresionante, un vestido de princesa de cuento, el beneplácito de sus padres (que a decir verdad importan una mierda a lo largo del libro), dinero para empapelar la fachada del Escorial, cochazos a cascoporro, un marido guapo, inmortal, tan ñoño como ella, calzonazos y absolutamente permisivo (tanto que la permite tontear con Jacob y justificarla en todo) y ella no está contenta. ¿Por qué? Pues porque Jacob no ha venido a su boda.
Madre del amor hermoso... ¿por qué será? ¿Tal vez por que le invitaron a la boda de la chica que ama? No sé... estos personajes tienen una personalidad tan compleja y unas motivaciones tan poco claras... están tan bien perfilados, son tan profundos y redondos que no me abruma el inmenso abanico de posibilidades que hay para justificar sus acciones. *Creo que me he pasado con el sarcasmo*

Lo cual nos lleva a una conclusión... sin Jacob las cosas no son perfectas, sin Edward la vida no tiene sentido... ¿Que coño quiere?
El caso es que la respuesta a esa pregunta da igual porque Jacob vuelve por Bella al igual que el turrón vuelve por Navidad... y la nena se queda a gusto, por que vamos... es una completa sufridora, no hace más que llevarse disgustos la pobre *Creo que me estoy pasando con los sarcasmos ...otra vez*
Posteriormente llega la Luna de Miel. Edward se la lleva a una isla PRIVADA (Ya dije que Edward haría empalidecer al mismísimo Onassis) y a Bella se le antoja otra cosita:


SEXO


Ella quiere consumar el matrimonio aun que Edward la mate en el intento. Muy razonable, muy maduro, muy Bella.
He de señalar que en esa parte no se acuerda de Jacob para nada. En la islita el pobre amigo licántropo no existe, solo existe el deseo animal de violar a Edward.
Finalmente y como todos sabíamos, Edward sucumbe a los no-encantos de Bella y hay noche loca.
Pero hay problemas en el paraíso ya que Bella amanece llena de moratones causados por la emoción de Edward. El chico se horroriza, se niega a volver a tocarla y se plantea apuntarse al convento de las Carmelitas para proteger a Bella... pero ella sonríe y dice que fue fantástico.(Cómo no... Edward no podía fallar en ESO, como no tiene el problema de acumular la sangre... ¬¬)
Claaaro. Tu novio te vuelve morada y no pasa nada, tu quieres repetir. ¡Por favor!
Tras 17 días en la isla (Mira, como en un puñetero reality) Bella se acuerda de que es humana y que como mujer tiene la menstruación... y se acuerda de que tiene una falta (No creo que haga falta decir que que un vampiro te embarace es de por sí una incoherencia). TACHÁN. Y cómo no, su bebé mutante en 17 días ya ha crecido lo suficiente como para que se le note la incipiente barriguita y ella ya le esté haciendo cucamonas. U___U
Edward en cuanto se entera se la lleva corriendo de allí y se produce el milago:

Bella le lleva la contraria

Sí, se que es increíble. Edward no quiere se papá y le dice que aborte porque es peligroso (Eso SÍ es razonable) pero ella está emperrada en que no aborta. ¡Para una puñetera vez que lleva la contraria y encima lo hace mal, coño!
Bella, cómo no, haciendo gala de su inseguridad y estupidez sin parangón se imagina que va a tener un mini-Edward... porque claro... sus genes son una mierda, pero los de Edwardson otra cosa. Ella lleva al bebé de paquete, pero no contribuye en su genotipo.
Resulta que su bebecito se dedica a romperle costillas a pares y de vez en cuando la pelvis pero ella ADORA a ese pequeño monstruo mutante y asesino porque es hijo de Edward.

Conclusión: Edward hace todo bien menos los hijos.

Durante ese maravilloso embarazo en el que Bella aparece demacrada por que su querido feto la está sorbiendo la vida y la sangre, aparece Jacob... y Bella vuelve a quitar su cara de haba porque su embarazo no es perfecto sin Jacob.

"Ay Jacob, tengo dos costillas rotas, la pelvis hecha una pena y posiblemente muera pariendo a este puñetero engendro adorable... pero me faltabas tú"

¬¬ Y Jacob aguantando como un campeón mientras Edward llora por las esquinas y le pide a Jacob que convenza a Bella para abortar y sea su semental en caso de que quiera tener hijos.
Edward es muy listo para lo que quiere... pero los preservativos se ve que no los conoce. (¿Y si su semen también es vampírico y discuelve el latex? Maldita sea, eso Meyer no lo explica)
Resulta que los licántropos llegan a la conclusión de que hay que matar al feto y si hay que llevarse a Bella por delante, pues se hace... y Jacob la defiende mientras que Bella no hace más que hacerle sufrir. *Calzonazos on*
El parto parece que lo ha escrito Tarantino. A Bella le abren el vientre con un bisturí en la propia casa de los vampiros (que a ver de quién es la feliz idea de desangrar a una persona en una casa llena de vampiros. Por muy majos que sean, no es algo recomendable) , comienza a vomitar sangre mientras el dulce bebé parte la columna de su mami como agradecimiento.
¡¡¡Y SIGUE VIVA!!! ¿Cómo puede ser posible? Edward le pega un par de mordiscos y AHÍ es cuando empieza el sufrimiento para Bella. Resulta que la ponzoña de vampiro es diez mil veces peor que el puñetero embarazo que ha tenido.
Edward lo hace todo. Corta, muerde, saca al monstruito, se lo da a Bella para que le de un abrazo... pero Carlisle, que es el médico, ni aparece por ahí xDDDDDD
Pues lo dicho, el ambarazo y el parto comparados con la conversión son unas vacaciones y descibe durante un capítulo el dolor horrible que le produce la ponzoña.¬___¬
Personalmente esperaba a una neófita salvaje, sanguinaria y descontrolada. No a Isabel Preysler coño.
Es la vampiresa más PERFECTA del mundo. Ya no es patosa, ni torpe y ya no duda entre Edward y Jacob.
La ponzoña es un 2 en 1. Te convierte en una tía buena impresionante y te aclara las ideas. Deberían comercializarla.
Descubrimos que tiene súper poderes vampíricos de la hostia y que todo el mundo alucina con ella... y por supuesto, su hija es adorable y monísima y perfecta.
Así que sabiendo esto y echándole un poco de imaginación...
Bella, muy a mi pesar vive feliz y come perdiz con su Edward de las narices y su hija imprimada de Jacob.
Un final nefasto para una historia nefasta. Y ,encima, muy favorable para Bella "

PD: A pesar del tiempo que ha pasado no le he perdido el gusto a esto de meterme con "Crepúsculo". Ya dice mi abuela que no hay que perder las buenas costumbres.