martes, 6 de noviembre de 2012

Cambios de parecer

Es curioso ver cómo la opinión de la gente sobre un tema u otras personas o instituciones cambia radicalmente en cuanto no les dan la razón.

Hay que escuchar y obedecer a nuestros mayores, puesto que ellos han vivido más años y más cosas que nosotros.

Pero si no coinciden con nuestro punto de vista, no hay que darles crédito porque chochean.

Hay que prestar atención  a los niños porque, en su efímera inocencia, nos regalan pequeñas perlas de lógica y sabiduría infantil.

Pero si resultan tener más lógica y más cabeza que nosotros o simplemente dicen algo que no nos atrevemos a reafirmar, no hay que darle importancia. Solamente son niños.

Los jóvenes son el futuro, por eso han de ser escuchados. Son la voz de los ciudadanos del mañana y sus opiniones deben ser valoradas.

Pero si se manifiestan en contra de medidas injustas tomadas unilateralmente por un Gobierno igualmente injusto, son unos perroflautas, antisistemas de extrema izquierda.

El Tribunal Constitucional, máximo exégeta de la Constitución Española, sabe bien cómo aplicar la ley para que ésta represente a todos los españoles y españolas. Siendo el tribunal más importante del país, formado por los mejores, nos fiamos.

Salvo si rechaza un recurso homofóbico, anacrónico, injusto y discriminatorio interpuesto por el Partido Popular, la única explicación posible es que ese tribunalucho está lleno de rojos y que las leyes de los hombres nada tienen que hacer contra la Ley de Dios.

Esto es lo que yo llamo firmeza en las ideas
Ay que me LOL

Todos los que hemos defendido este derecho y todos los que han vivido siete años con el miedo de que el Tribunal Constitucional se equivocase al elegir estamos de enhorabuena. Tras tanto esperar, se ha elegido bien. Tras haber tenido que soportar la casi insultante lentitud del TC, tras haber tenido que escuchar imbecilidades dichas por algunos personajes... se ha hecho justicia. Al fin una buena noticia.

Y a aquellos a quienes no les guste... pueden entretenerse explicándonos a los demás qué puñetas quería decir Ana Botella con su razonamiento de las peras y las manzanas. De verdad que siento curiosidad por saber si en su cabeza sonaba mejor o simplemente fue fruto de su tara mental.