domingo, 22 de julio de 2012

Hay una carta para ti (VIII)

Señor Mariano Rajoy Brey, Presi, soy el enemigo. Soy una de esas personas que no está satisfecha con su manera de llevar la situación del país. Sin embargo, no tema, no voy a poder citar a grandes economistas, a ilustres premios Nobel de la materia y tampoco voy a poder analizar cual es la línea de pensamiento de la Escuela de Chicago y mucho menos voy a poder referirme a otros periodos históricos de crisis y comentar cómo se resolvieron. No entiendo del tema. Sé perfectamente que no soy una experta, pero es dolorosamente evidente que usted tampoco. Tampoco es mi obligación dar clases a una persona que ha llegado al cargo de presidente del Gobierno. Para eso están sus asesores, secretarios y ministros: para ponerle al día sobre lo que no se ha enterado y para informarle de lo que no sabe.  Supongo que le gustará saber que aun hay gente que, por motivos que no alcanzo a comprender aun  defienden su gestión. Estos individuos se refieren a la gente que, como yo, se preguntan qué es lo que se supone que le capacita para ostentar este cargo como "los listos que hablan de todo sin saber nada". Ese no tan pequeño club de fans que se han ganado tienen una confianza ciega en ustedes. De no ser así comprenderían que en la cúpula de su partido aun hay gente que no se ha enterado muy bien de qué va la cosa y aún están adaptándose a la llegada al poder. El primero usted, don Mariano. Porque, permítame recordarle, es usted Presidente del Gobierno. Y lo sé hasta yo, que ni siquiera le voté, pero le padezco. De nuevo le repito que no sufra. No debe preocuparse de entender complicadas referencias sobre Economía, voy a tratar de expresarme con la mayor claridad y de la manera más llana que sepa para que lo comprenda a la primera.

 Yo no sé de Economía y jamás osaría intentar dirigir un país. Yo estudio una carrera y procuro hacer bien lo que hago. Sé de lo mío. Usted, como Presidente del Gobierno debería saber qué está haciendo con este país al que su partido diagnosticó como herido de muerte durante su periodo en la oposición. Debería saber de lo suyo. En esos gloriosos tiempos donde se sentaban cómodamente a señalar errores y a llevarse las manos a la cabeza por cada movimiento del anterior gobierno, también presumían de tener la receta para acabar con la crisis. Desde la comodidad que da el no hacer crítica constructiva, ustedes tenían muy claro el diagnóstico y la cura. Ahora siguen presumiendo de haber diagnosticado a este país, tan dañado por la herencia socialista, la coyuntura económica, las recientes elecciones generales griegas y demás factores a los que aluden a la menor oportunidad, pero se han olvidado de la milagrosa cura que tenían preparada antes de las elecciones del 20N. Tras casi 8 meses de Gobierno, los españoles no hemos tenido aun el gusto y el privilegio de asistir al truco de magia prometido. Habrían podido haber hecho palidecer al mismísimo Houdini, pero al parecer, se reservan su prodigioso plan para salir de la crisis para cuando hayan terminado de reírse a gusto de nosotros.

Durante la campaña electoral prometió muchas cosas de las que ya nadie se acuerda, ni siquiera usted, que no tenía las ideas claras. No tenía ni siquiera un programa electoral real y digno sobre el que apoyarse y basarse. Usted y su séquito se limitaron a hacer promesas vanas y a decir cosas de elevado poderío retórico como "la prima de riesgo de España se llama Zapatero" (Sorayita sabe cómo llegar al público). Así de fácil fue. En un debate televisado contra Alfredo Pérez Rubalcaba (y donde se obvió al resto de fuerzas políticas) se demostró que éste conocía mejor su pobre programa electoral que usted mismo. Los medios pueden decir lo que quieran, a estas alturas del partido todos sabemos muy bien lo inútiles que resultan y lo parciales que son, pero usted no fue físicamente capaz de levantar la vista de sus papelitos. No fue capaz de enunciar todas esas verdades que llevaba preparando casi ocho años de gobierno socalista. Ahí debió de verse que ni usted sabía lo que estaba diciendo y debería de haberse comprobado el poco conocimiento y la escasa firmeza de sus supuestos ideales.  Usted y sus amiguitos estaban aburridos de decir que no a todo lo que hacían los otros y ansiaban el poder. España y los que aquí habitamos (que es lo más importante) no le importamos una mierda. Querían poder y lo consiguieron. Y vaya si lo consiguieron. Aun deben de estar celebrando la mayoría absoluta, quizá es por eso por lo que todavía no se han puesto a trabajar.

A todos los presidentes se los recuerda por algo. A Zapatero le llamaban Bambi. A usted le llamarán el mentiroso, y eso ya es mucho decir entre políticos. Todos ustedes están dotados con habilidad para la mentira y el subterfugio, pero usted los ha ganado a todos con muchísima diferencia. Su slogan principal es una mentira por omisión: "Súmate al cambio". No especificaron que el cambio era a peor. Otro de sus slogans era: "lo primero el empleo". Por eso, se metieron a hacer un recurso en el Tribunal Constitucional sobre la Ley del Matrimonio Homosexual. ¿Por qué? Porque en el fondo a usted, Don Mariano, y a su partido, les gustan mucho los debates nominalistas, aunque solo sea a ratos. El hecho de que se llame "matrimonio homosexual" es algo que atenta contra la calidad de los contratos de los trabajadores, la tasa de desempleo y el desarrollo de las PYMES. Lo primero es meter las narices en la vida privada de las personas, y luego ya si eso, el empleo. Había que satisfacer a la masa analfabeta que les votó porque prometieron meter mano en el tema de que los maricones tuviesen derecho a casarse y encima lo llamasen matrimonio. Faltaría más.

Y usted, como maximo exponente de su partido, tiene competidores en descaro entre sus filas. Tras el horrible e imperdonable recorte en Investigación y Desarrollo perpetrado por ustedes, panda de tarados,  Carmen Vela, secretaria de Estado de Investigación decidió zanjar el asunto diciendo que en este país sobran científicos. Esa impresentable, harta de oír justificadas quejas de los profesionales del sector y de otros ciudadanos que comprenden que si se recorta en eso jamás saldremos del pozo, decidió soltar una imbecilidad gigante que quedaría solapada por otras que no tardarían en venir. José Ignacio Wert, presunto Ministro de Educación, asegura que la fuga de cerebros no es un fenómeno negativo. Marcharte de tu país para pasar una temporada fuera, conocer nuevas culturas, perfeccionar un idioma, viajar o estudiar es maravilloso si no te vas obligado por las circunstancias. Es maravilloso si sabes que puedes volver a tu país porque tienen sitio para ti. Esa gente con talento que se marcha puede hacerlo temporalmente, pero su talento, su esfuerzo y los bienes que producen deberían aprovecharse en España... y eso no está pasando. La gente se va y no vuelve porque no hay nada por lo que volver. Marcharse obligado es un fenómeno negativo, señor Rajoy. Es mejor marcharse porque uno quiera y no porque la gente se vea forzada a hacerlo o porque alguien les mande a Laponia a buscar trabajo. (Sí, Feito, hijo de mala madre, va por ti)

Lo de Bankia se veía venir. Sois todos amiguitos y los amiguitos se ayudan. Salvo cuando se dirige una nación Mariano, entonces las prioridades cambian, pero se ve que te perdiste eso en primero de primaria. Al aprecer la educación también andaba mal entonces. Pero tampoco me he olvidado del debate nominalista en el cual no quiso entrar, Don Mariano. El de los homosexuales sí le gustaba, pero el del rescate que no era un rescate que terminó siendo un rescate ya no le gustó tanto porque le coincidía con un evento importantísimo como es el fútbol. Despachó a la prensa diciendo que usted había presionado, poniéndose farruco frente a la prensa nacional mientras en Europa todo el mundo hacía el "PALMFACE" más grande de lo que llevamos de siglo. Que no era un rescate decía usted. Luis de Guindos hablaba de "préstamo en condiciones extremadamente favorables". Lo hemos notado. En cuanto acabó el fútbol se dijo que no era nada favorable y sí se habló de rescate. ¿Por qué? Solo lo saben ustedes. Yo puedo intuír algo, pero me aventuraré: Nos toman por imbéciles. Usted va a ver cómo la Selección Española de Fútbol vende el poderío deportivo español por el mundo mientras usted es la marca más visible y enquistada del fracaso y la estupidez. Quizá esperaba que en la ecuación se anulase todo, pero algo positivo mas algo negativo, siempre de algo negativo.

De los recortes ¿qué le voy a decir, don Mariano? usted mismo dijo con mucho orgullo que había hecho todo lo que había prometido no hacer. A mí no hacía falta que me lo jurara, yo no le voté. Me gustaría pensar que aquellos que sí lo hicieron recibieron la exclusiva de repente, que abrieron los ojos después de tantas incoherencias, sin embargo sé que no es así porque los hay un que se resignan o incluso apoyan sus medidas. Repito una vez más que no soy economista, pero el tema de la subida del IVA para aumentar el consumo no lo termino de ver muy claro. Tendremos rebajas a menudo, pero el IVA sube. Ir al cine va a salir más caro todavía. Quitan la paga a los funcionarios. Recortan prestación a los parados. Nos deleitaron con un paquete de recortes de agarrase y no se menee. Y no solo eso, también llegó otro paquete de incoherencias repetidas hasta la saciedad: Hay que apretarse el cinturón y ser austeros, pero se ha de incentivar el consumo. Se ha de incentivar el consumo, pero se sube el IVA. Se aumentan los impuestos pero no los sueldos. Hemos de pagar más por el transporte público para mejorar el servicio pero el servicio no mejora. Hemos de pagar más por el billete de metro, pero por menos horas de servicio.Y todo esto después de recortar en educación y en sanidad y quedarse TAN A GUSTO.
Nos están haciendo aguantar chorradas por encima de nuestras posibilidades, señor Rajoy y ustedes se dedican a aplaudir muy fuerte semejante sablazo a los ciudadanos. ¿Qué conclusión puede sacar el ciudadano de esto? Que ni usted ni su partido los necesita, puesto que ya saben aplaudirse ustedes solitos.

Pero esto aun no acaba aquí. Andrea Fabra tenía preparada su gran aportación para la historia del partido en el momento en el que, mientras aplaudían los recortes, espetaba un claro "que se jodan" con una vehemencia, un odio y una rabia que no corresponden a alguien que ha llegado a donde está por ser hija de quien es y no mover ni un solo dedo en toda su miserable vida de analfabeta. A algunos, lo que menos nos molesta no es lo que diga esta impresentable, sino que sus actos no hayan recibido un castigo ejemplar. No solo no se la despidió fulminantemente sino que se le permitió hacer una bochornosa "aclaración" sobre a quién iban dirigidas sus dulces palabras, no sin antes, hacer el drama innecesario de decir que se siente "atacada y dolida" porque los del PSOE tergiversan sus palabras. Usted consiente que crezca la mala hierba en su partido y además, la alimenta (jamás nos olvidaremos del asunto Camps, Don Mariano). Analfabetos funcionales en el cargo de diputados, ministros y secretarios de Estado solamente pueden estar dirigidos por alguien peor, que en este caso es usted. El consentido es asqueroso, pero el consentidor lo es aun más.
No sé qué clase de manipulación se puede haber hecho de tres sencillas y mundanas palabras, pero nuevamente, la culpa es de la herencia recibida y no de que entre sus diputados tengan a una enchufada a quien la carísima educación proporcionada por su familia, repleta de impresentables, no le ha servido para aprender los mínimos requisitos de educación y saber estar. Están aprovechando la injustificable pasividad del primer partido de la oposición, pero confío en que los otros partidos y la gente espabile y se de verdadera cuenta de con quién nos estamos jugando los cuartos.

Y en vista de la habilidad de distracción que suponen las metidas de pata de sus compañeros de partido, no podía dejar de mencionar a la reina de la distracción, la ilustrísima Esperanza Aguirre (Pese a que no hay que olvidarse de Gallardón y su violencia estructural y sus intromisiones en la ley del aborto). Para desviar la atención de la penosa situación de la Comunidad de Madrid, decidió decir que era de vital importancia anular la final de la Copa del Rey que disputaban el Althetic de Bilbao y el F.C. Barcelona en caso de que se produjese una pitada durante el himno nacional. Ella sabe bien cómo polarizar a la opinión pública con temas estúpidos. Ella sabe cómo despistar. Y sabe exhibir su chabacanería, mal gusto y poca vergüenza al reírse de la marcha de los mineros por Madrid. Riéndose de los ciudadanos y siendo tan asquerosa como acostumbra a ser, mantiene su puesto. Y así nos luce el pelo, Don Mariano. Usted es un mentiroso que busca los aplausos de los corruptos que están en su partido en vez de buscar el aplauso de aquellos para quienes trabaja. En este país parece que se ha olvidado, pero nosotros somos sus jefes. Debe satisfacernos a nosotros, y si no sabe o no está dispuesto a hacerlo, exijo que dimita. Exijo que tenga solo un fogonazo de decencia y deje el puesto porque lo último que nos hace falta es a un mentiroso con ínfulas en Europa. No nos hace falta una avestruz que esconde la cabeza bajo tierra y que  en ocho meses de gobierno solo ha hecho apariciones públicas para decir memeces. Usted no nos hace falta. No necesitamos ser el hazmerreír de Europa gracias a un tarado que aquí dentro habla de generar confianza pero que en Europa no le elegirían ni para presidente de la comunidad de vecinos.
 Sin otro particular me despido.