jueves, 30 de diciembre de 2010

On the 364th day of the year Carol gave to me...


Todo el mundo hace entradas interesantes/recopilatorias/nostálgicas con motivo del fin de año. (¿Se dan ustedes cuenta de que es la primera década completa que vivo? Es una gilipollez enorme, pero como dato queda guay) Realmente creo que este año merece un repaso a fondo, al menos por mi experiencia.
En enero viajé a Londres, una ciudad que siempre quise visitar y que de siempre me ha llamado muchísimo la atención. A pesar de toda aquella maldita ola de frío que paralizó Europa (ya va a ser tradición) logramos coger un avión y aterrizar sin problemas en Heathrow. Visité los lugares más emblemáticos de la ciudad, me pedí una jarra de cerveza inabarcable que no pude terminar, conocimos a gente, nos reimos y dediqué toda una mañana a meterme con el horrible y espantoso bolso de mi profesora. Visité Windsor y Oxford y allí vi la casa del profesor Tolkien, una de las personas que más admiro por ser autor de una de las historias más bonitas que he leído (si no la mejor) y entré en un sitio que era IDÉNTICO al gran comedor de Harry Potter y cómo no, estuve en el andén 9 3/4 de la célebre estación de Kings Cross.

All aboard the Hogwarts Express!
Tuvimos un guía que era como Jaime Peñafiel, probé el fish&chips , vi la casa de Sherlock Holmes al cual adoro, vi Abbey Road y todos los escenarios de una de mis películas favoritas: V de Vendetta.

Vi la peli de Avatar y aunque es una versión furutista, lisérgica y aun más colorida de Pocahontas, me obnubilé y salí encantada del cine. Mucho más de lo que realmente esperaba.

He luchado encarnizadamente contra las Matemáticas puesto que me di cuenta de que la mayoría de las veces mi nota en esa asignatura estaba acotada superiormente por cuatro. Pelée con uñas y dientes por un aprobado, estudiando y aun así suspendiendo varias veces hasta que lograba sacarle partido a todas esas horas que invertí preparándome todos y cada uno de los exámenes del curso y aprobando solamente los finales. Y por supuesto fui recompensada con un pleno de aprobados. Tres trimestres de tres... aprobados. He confirmado que la filosofía no supone un reto para mí: todos y cada uno de los exámenes me los preparé en base a la ley del mínimo esfuerzo y ninguno bajó del sobresaliente. Aprobé Química tras mucho esfuerzo (todo ese que no invertí en filo) y con Biología me salí totalmente con las notas. Aprobé exámenes que nadie aprobó y recibí una mención honorífica en Lengua y Literatura en el examen final, doblegando a la bestia negra de las Letras. Me he agobiado muchísimo por las notas y las medias, he deseado mandarlo todo a la mierda como doce mil veces al día durante todo un año y he terminado el instituto sin haber tenido ninguna asignatura suspensa tal y como me propuse el año que comencé la Secundaria y fui la segunda de mi clase y de ambos grupos de Bachillerato con la mejor media.

Fui a Selectividad en junio y estrené los nuevos cambios. Cometí uno de los fallos más célebres de la convocatoria en el primer examen (y oportunamente me percaté nada más salir del examen, por lo que la gente atribuyó mi fallo a los nervios y no a que yo fuese idiota), sobrevivimos la huelga y a ese parón mortal en medio de los días de exámenes y salí viva del ascensor de la facultad de Derecho de la UAM.


He seguido en mi línea metiéndome con Crepúsculo incluso subliminalmente.


E inmediatamente después me gradué. Con un vestido demasiado bonito y con una fiesta demasiado divertida y perfecta como para ser verdad. Me dediqué íntegramente a pasarlo bien y a imaginarme dando un discurso. Me reí y disfruté de mi recién recuperada libertad, confiada en los resultados de Selectividad.

Pero después me di cuenta de que no debía estar tan confiada. Y que independientemente de mi nota durante el Bachillerato, no estaba a la altura de lo que yo quería hacer. Porque no me admitieron en nada de lo que tenía planeado. El cambio me había afectado directamente a mí y a mis planes de futuro. Después la UAM cometió los ya conocidos errores administrativos graves de los que ya hablé en su momento y todo se me complicó infinitamente. Tanto como que me planteé olvidarme de ir a la universidad.
Y entre tanta desgracia burocrática y drama académico... la Selección Española de fútbol ganaba el Mundial de Sudáfrica. Una servidora vio todos y cada uno de los partidos que se jugaron salvo el que perdimos contra Suiza. A partir de ahí todo fue rodado. Y me fui al Bernabeu a ver el España-Chile. Un partido que ganamos justamente como todos los demás. Vi la eliminatoria justa y merecida de Argentina y la final en la que vencimos a los tulipanes.. La gran final que me tuvo con el corazón en un puño toda la noche y me permitió darme una vuelta por Madrid esperando la llegada de los Campeones del Mundial a orillas del Manzanares.
"¿Qué pasa? ¿Quién ha ganao?"

Y fui a ver "Inception" (no, no pienso llamarla "Origen") y me encantó. Me hizo pensar mucho y hubo ratos en los que desée matar a Nolan, pero salí encantada del cine al darme cuenta de que... ¡me había enterado de la peli y podía explicarla!

En algún momento efímero de relax estival me enganché a Supernatural (No, tampoco voy a referirme a esta serie por su nombre traducido al español). La serie que actualmente me quita la vida y las horas. Y en ese orden.

Finalmente y tras mucho esfuerzo me admitieron en septiembre en la que actualmente es mi carrera.

Cumplí los 18 sin grandes ceremonias porque estuve estudiando para la convocatoria extraordinaria de Selectividad con la intención de subir nota.


La Selectividad me coincidió con un examen de la universidad (querían determinar mi nivel de Francés) por lo que tuve otro drama descubriendo otro error con mi matrícula. Terminé la Selectividad y comencé la universidad sin haber tenido ese merecido verano lleno de alegría y experiencias que yo esperaba tras haber acabado el Bachillerato. Me di cuenta de que tenía una conocida en mi grado y a partir de ahí conocí a más gente que en toda mi vida en el instituto. Gente con la que me llevo bien y a las que parece que les caigo bien. Gente a la que ya puedo llamar "amigos".


Subí nota en la segunda convocatoria de Selectividad en contra de los pronósticos de mis ex-profesores. Pero no lo suficiente.


En octubre mis "más mejores amigas" me organizaron una fiesta sorpresa para celebrar mi cumpleaños y casi me hicieron llorar.
He tenido que leer libros que me aburren soberanamente: "Bodas de sangre", "El sí de las niñas", "Rimas y leyendas", "La vida es sueño", "Antígona" y otros libros de los que no quiero acordarme. Y de momento sobrevivo. Toco madera.

Fui al concierto de la MTV en la puerta de Alcalá. Y mi mejor amiga y yo tachamos de nuestra lista de cosas por hacer el ver un concierto en directo de Linkin Park. El dolor de piernas al día siguiente compensó por lo bien que me lo pasé.
Hice un trabajo de exposición. Superé mi pánico a hablar en público (malamente en mi opinión) pero sorprendentemente mis compañeros me felicitaron a mí y a mi grupo por lo bien que lo explicamos y el profesor quedó encantado con nuestra actuación estelar garantizándonos el 25% en su asignatura con todos los honores. Esto es lo que se conoce como:


Y por supuesto fui a ver la primera parte de la última parte de Harry Potter, ese libro que marcó mi infancia. De hecho estoy convencida de que mi infancia no quedará completa y convenientemente clausurada hasta que no haya visto el "The end" en la pantalla del cine tras haber visto la segunda parte de "Harry Potter y las reliquias de la muerte", pero ya he dado el primer paso y ya solamente queda esperar. A pesar de los doblajes y las carencias, fui a ver la peli y, por supuesto, iré a ver la última.

Me he ido de fiesta demasiado seguido y he estado tan cansada que no podía ni levantarme, pero ha valido la pena.
Y por supuesto me ha tocado (y me sigue tocando) estudiar en Navidad. Una actividad sin precedentes, pero está visto que este año 2010 se ha empeñado en llenarme de nuevas experiencias entre las que destaca, para mi desgracia, estudiar en épocas del año en las que jamás de los jamases he tocado un libro. Véase verano o navidades.

No he cumplido todas las cosas que me propuse en esa lista de principio de curso, pero realmente he sacado un buen porcentaje. Así al menos dejo algo que contar para este año que entra.
Y con esto cierro el año (y que no me entere yo de que os parece poco) si me dejo algo... es porque yo soy quien escribe y decide qué se pone y qué no.

Lo dicho, a pesar de las vicisitudes os deseo felicísimo nuevo periodo orbital de la Tierra a los que leeis y comentais, a los que leeis y no comentáis y a los que comentáis y no leeis.


Feliz 2011

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Hay una carta para ti (V)

Esta vez la dicharachera epístola va dirigida a:


Los que se acoplan en el peor lugar en el peor momento.




Muy señores míos:

Les enviamos esta circular de carácter informativo para que estén al corriente de una amenaza creciente en nuestra sociedad: Esa gente que siempre está en medio como el jueves (o miércoles por la tarde siendo exactos)
Estos especímenes se caracterizan por la manera en la que se han ido diversificando. Pueden ser cualquiera, en cualquier momento y contexto por lo que no hay una forma fiable de prever sus movimientos hasta que es demasiado tarde y usted, transeunte incauto, se ha convertido en una víctima más que ha caído en su vil trampa. Sin embargo, tras años de exhaustivas investigaciones, experimentos y observaciones hemos conseguido localizar los lugares más concurridos por estas criaturas para prevenirles:

Las aceras: Los entes que habitan estos territorios tienen forma de madre de familia numerosa o de señores que caminan en formación delta. Sienten una preferencia especial por las aceras estrechas para desplegarse en todo su esplendor. Las madres de familia numerosa suelen llevar "carritos" con dimensiones similares a las de un armario empotrado de la Zarzuela y animan a sus retoños a desperdigarse por la acera sin importar lo cerca que caminen del bordillo. La alegre familia formará un sólido escudo humano infranqueable que o bien le obligará a realentizar la marcha, a salir a la carretera para adelantarles o a dar una clase magistral de Educación Para la Ciudadanía a la progenitora que es físicamente incapaz de llevar a su manada de manera organizada sin entorpecer a los demás o al menos decirles que se aparten. Los señores irán despacio, con calma, hablando muy alto. Una técnica muy utilizada por estos seres para obligar a aflojar la marcha al pobre diablo que vaya detrás es ir fumando puros. Usted querrá acelerar, pero toser y correr al tiempo es algo que no está al alcance de todos. Intentará esquivarles, chocará con ellos y al final optará por perder ese tiempo que no tiene en cambiar de acera disfrutando de los semáforos en rojo.


Las escaleras: Las escaleras son un gran punto de encuentro de estos entes. En este caso, suelen presentar el aspecto de una pandilla de jóvenes estudiantes, de un vecino al azar o de amigos que se encuentran casualmente en el transporte público que amagan con que van a irse pero se tiran ahí como tres horas entorpeciendo el paso.
Es conocida la atracción que sienten las pandillas por las escaleras. Habiendo bancos... siempre elegirán la escalera por el sano placer de ver cómo la gente busca huecos libres para descender. Además, la zona de la barandilla no les gusta debido a que ahí molestan menos que en todo el medio de las escaleras por lo que en zonas concurridasmontan un embotellamiento atroz. Cuando toman la forma de un vecino, se paran al pie de las escaleras para devolverse los enseres que suelen intercambiar los vecinos (generalmente vajilla o tupperwares). Disponiendo de un amplio descansillo prefieren las escaleras porque corre más el aire y apoyarse en la barandilla o colocarse varios escalones por encima de su interlocutor les produce una satisfacción enorme.


Las puertas: Allá donde haya puertas... ahí habrá un Míster Jueves o una Miss Jueves. Queda muy sexy apoyarse en el marco de la puerta en plan interesante. Pero solamente cuando no hay 80 personas que quieren meterse en clase o salir de ella. O entrar al local. O salir de él. Resumiendo, son grandes especialistas en dificultar el acceso y la salida de cualquier recinto cerrado.



Frente a esto, todo lo que usted, amigo afectado, puede hacer es pedir paso con firmeza, zigzaguear como imbéciles para esquivarles, traer a un grupo más numeroso para obligarles a replegarse, gritar que hay fuego, jugarse el tipo buscando vías alternativas donde no las hay o perder tiempo en buscarlas porque tomen la forma que tomen son grandes maestros de una ancestral técnica ninja conocida como "hacerse el sueco" y le ignorarán repetidamente a menos que busque una forma colorida, peculiar y estrafalaria de llamarles la atención. Proponemos el uso de bocinas, platillos o vuvuzelas.

Espero que esta información les haya sido útil y logren evitar a estos individuos al menos hasta que estos se den cuenta de lo molestos que pueden llegar a ser. Sin nada más que añadir me despido.


Gy*

lunes, 13 de diciembre de 2010

Momentos no-estelares que una tiene que soportar

Atención a lo que me han dicho:


"Tú de haber sido un hombre, habrías sido el típico chico malo que liga mucho"



Ojito con la frase.Yo ya sé que tengo mi fama pero esto me provoca turbias reflexiones.

1) Según este sujeto, el umbral para ser "malo" se pasa en diferentes etapas dependiendo de cómo sean tus cromosomas sexuales. Por lo tanto, es más fácil ser "chico malo" que "chica mala" porque con mi mierda de historial, no llego a "chica mala" y sin embargo, un chico sí lo sería. ¿¿¿Qué puñetas soy yo entonces??? ¡¡¡A Bibiana Aido vas!!! ¡Me ha dejado sin adjetivo para encasillarme! ¿qué voy a hacer?

2)En esta sociedad cada vez rebajan más el término maldad. Ya solamente falta que persigan a los fumadores en todos los espacios públicos y les condenen socialmente por su madito e insano vicio y les multen y... ah, no espera... que eso ya ocurre. No he dicho nada.


3)Da por hecho que no ligo mucho. Lo cual es cierto. (Y no tiene nada, nada, nada que ver con mi forma de ser ¿eh? ¿eh? ¿eh?) pero dice que como hombre otro gallo cantaría. Esto me lleva a pensar una cosa: Por norma los hombres son mas altos que las mujeres... así que seguramente lo que me falta para ser una rompecorazones son unos centímetros. Empezaré a usar tacones.

4)¿Realmente había necesidad de dar ese dato? La gente que piensa en cómo serían otras personas teniendo un sexo diferente son raritas. Y perturbadoras. Además, por culpa de gente que dice que alguien es "malo" por hacer trastadas, travesuras o tontadas en vez de por hacer maldades... salen cada vez peores villanos en cine, TV y libros. No quiero imaginarme un best-seller escrito por este sujeto:
"... Y entonces, el criminal que pegaba monigotes de colores en la espalda de la gente fue capturado por las Fuerzas de Seguridad del Estado"

Y es que me he dado cuenta de que la palabra "malo" es igual que "fascista" o "progresista" o "desenladrillador"... que se dice por decir cuando no se sabe qué adjetivo poner.
Por eso desde aquí hoy hago un llamamiento:

Los malos, son malos.
Los demás, somos otra cosa. Llámalo "X"
No confundan, no se líen ustedes. Corrijan esos errores de concepto. Que luego resulta que ladrones profesionales como Julián Muñoz o Rodriguez Menéndez salen en la tele cobrando dinerales para contar sus "trastaditas" y la cadena bate índices de audiencias . Gracias a todos esos que tienen desvirtuada esa escala, la RAE va a tener que buscar nuevos términos superiores a "malo" para hablar de políticos, genocidas, violadores o ladrones. Que luego llego yo, que lo máximo que he hecho ha sido decir de vez en cuando alguna inconveniencia, saltarme algún semáforo, echar sodio en agua para ver qué pasaba y aterrorizar a mis compañeros de 6º de Primaria cuando mis amigas y yo éramos delegadas poniendo notitas con amenazas en sus asientos durante un recreo para después hacernos las sorprendidas fingiendo miedo solamente para ver la cara que ponían y las teorías marcianas que se les ocurrían... jejeje... *cofcof*...

Estooo... bien... vale, pero eso no es maldad. Es curiosidad científica. Era por ver qué pasaba, hombreya.


Conclusión:

Lo mismo ahí he sido un poco mala...

Hay que ver lo que tiene una que oir.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Puente? ¿Para quién?

Seré breve, amigos.


Cinco días de puente prometían. Eran un gloriosísimo oasis en medio del desierto. Una enorme escapatoria para todos. Un puntazo.

Pero la vida es caprichosa y...


Los controladores se pusieron de huelga.

Por lo que mucha gente se ha quedado sin coger el avión que le llevaría a su isla paradisiaca, a su ciudad superpoblada meca del consumo o a su pueblo perdido en alguna parte de esta enorme piel de toro que habitamos.

España se pone en estado de alerta (uy, sí, alerta roja, mireusté)

Los que iban a coger el coche se joden porque han subido el precio de la gasolina.

Los que se quedan, se quedan pero bajo el paraguas. O tirados en el aeropuerto de picnic.


Y después estoy yo, que no habría podido coger el avión ni aunque a los controladores les hubiese apetecido trabajar. No he podido notar la alerta ni quejarme de ella como hace todo el mundo. No habría podido coger el coche ni aun teniéndolo y pudiendo pagar la gasolina... y lo que es peor, no he podido ni coger un paraguas ni para bajar al parque de debajo de mi casa ni he tenido un lacrimoso, histérico y escandaloso campamento en Barajas porque me he quedado 5 días encerrada en mi casa escribiendo 16 redacciones en inglés.

2894 palabras en inglés después solamente puedo decir una cosa:


¿Puente? ¡Los cojones!



Fin de la retransmisión
(y mis más envidiosas felicitaciones a los que hayan ido contracorriente y se lo hayan pasado bien)

lunes, 29 de noviembre de 2010

Experiencias académicas

He vuelto.
Sí, sé que a nadie le importa, pero es de rigor decirlo. He estado bastante ocupada últimamente y los ratos en los que no estaba liada con mis deberes y obligaciones de universitaria no tenía ningunas ganas de actualizar.
Además, aun que no he hecho más que estar con el ordenador, no ha sido por placer. Sin embargo, mi madre no entiende de esas cosas. Mi madre ve a cualquiera con un ordenador y ya refunfuña... "es que no haces más que estar con el cacharro ese", "vaya ganas", "deja eso ya y ponte a estudiar, cojones"

Y la frase estrella: "Pasas el día sentada en el ordenador"



¿Por qué? Pues porque tengo que escribir un blog en inglés y esa ardua, titánica y portentosa tarea me tiene absolutamente absorbida (aprovecho para decir que si alguien tiene ganas de aportar un tema en el que pueda escribir en inglés, que no dude en compartirlo conmigo xD)
Así que esta ausencia tan insoportable de una servidora se considera de fuerza mayor. Jamás habría imaginado que escribir en inglés fuese tan cansado. Fuck My Life.

Sin embargo, no tengo ninguna queja sobre el inglés. Es la asignatura que más me gusta y en la que más interés pongo por lo que por más deberes que me manden, por más redacciones kilométricas me que obliguen a escribir o por más posts que quieran que haga... no voy a quejarme. Que aprender inglés puede ser lo más productivo que haga este año.

Sin embargo... Literaturas Europeas es lo peor. Pero lo peor. Lo juro por las barbas de Dumbeldore, por el Impala de Dean Winchester, por el bastón de House y por los rizos de Frodo. Es la asignatura más horrible a la que me he tenido que enfrentar en toda mi vida.
Para quien no lo recuerde, mi profesor es un señor que ha huido de entre las páginas de una novela de Jane Austen. Es muy teatral, afectado, cadencioso y parsimonioso y oirle hablar solamente puede equipararse a un dolor de muelas: Insoportable y persistente.
Cuando un profesor dispone de dos horas seguidas para impartir temario... das por hecho que las va a aprovechar.
Pero este tío, con sus gestitos, sus pausas dramáticas y sus parones en el discurso hacen que adquiera un ritmo soporífero.
Encima divaga. Y nos hace copiar sus paridas mentales.
Y cuando se pone a hablar en francés, aleman, latín, italiano o griego... me pone negra.
Al principio tratada de esforzarme para entender por lo menos el latín y el griego por eso de estar en una carrera de letras... pero es que los de letras tampoco le entienden, así que cada vez que se pone a hablar en otro idioma apago el cerebro y me frustro mentalmente U_U
Es un constante "what the hell are you talking about?" durante sus clases.
Pero eso no es lo peor... cuando se pone a hablar en español... tampoco le entiende nadie.

-La circunvalación pedantesca dentro de la hermenéutica aristotélica viene dada por la inequidad fáctica de la telúrica temática de las obras divergentes en las que la temática se entrega inexorablemente a la expresión minimalística de un conjunto característico de señales arquetípicas dramáticas con repercusión en la esclerótica del poeta.
-... ¿puede repetir?
-No

Pero eso no es todo. El otro día se puso a hablar del carpe diem (destacaré el hecho en el que yo en esos momentosya contemplaba la posibilidad de apuñalarme la yugular con el portaminas) y nos preguntó por un poema de Garcilaso que yo, por supuesto, no me sabía de memoria. Mis compañeros trataron de ir recitándolo entre todos con lo que se acordaban, pero vamos, no fueron capaces. Entonces, el profesor se cruzó de brazos todo indignado y dijo:

-Qué pena...¿No se saben ustedes este poema? ¿no son capaces de retenerlo en su memoria?
-*Todos negamos*
-*Se pone las gafas y coge un libro* "En tanto que de rosa y azucena..."

Yo flipé. Miré a mis compañeros, pero nadie pareció haber notado algo raro.
Quizá el tío estaba siendo irónico, pero semejante erudito pedante no creo que contemple semejantes métodos innobles.
Quizá es que tengo mucha malicia, me dije. Pero no. Nos reprochó que no nos sabíamos la mierda del soneto de memoria, se enfadó e inmediatamente después pilla el libro y se pone a leerlo.
Me dieron ganas de gritar: "Me encanta cómo su memoria se refresca cuando lo lee"
Pero me callé porque tampoco es plan xD
Ahí, dando ejemplo. Tras eso perdió tres puntos de credibilidad y cuatro de seriedad.

En serio, es realmente soporífero.

En Lingüística voy bien. Es un coñazo pero lo entiendo, así que no hay mucho que decir. Salvo que mi profesor se atasca. Se queda empanado y no arranca, pero bueno, es divertido. Además, en fonética se pone a hacer ruiditos y gestos muy raros con la boca y me rio un rato por lo menos.

Pero vamos, lo más significativo fue la preparación de un trabajo para Lengua Española.
Un trabajo que tuve que exponer este viernes pasado con mis compañeras de grupo.
Encima de que mi grupo tenía una persona menos, el tema no ayudaba.
Yo esperaba un tema un poquito interesante en plan "Ejemplario de castigos salvajes para los que ponen un artículo delante del nombre" pero no.
El tema era:

*Redobles de tambores*

El adjetivo y el sustantivo: Similitudes, diferencias y características

*Suenan los platillos*

Mi cara era un poema. Teníamos que sacar información sobre ese apasionante tema como para hablar durante 50 minutos mínimo.
Mi primer pensamiento fue este:

"Yo esto lo liquido en 2 minutos.
Similitudes: ambas son categorías de palabras
Diferencias: pero no son la misma porque si lo fuesen se llamarían igual
Características: Nombre manda, el adjetivo acompaña como siervo fiel."

Vale, pues no. Me tuve que joder y buscar información... y resulta que hay gente que ha gastado más de un boli en escribir sobre este apasionante y vital tema. Me sorprendió ver que hubiese más de un folio de información, pero casi me muero cuando vi que había libros. LIBROS SOBRE ESO. Y no eran pequeños.
Bueno, el caso es que como cabía esperar, fue un rotundo éxito.
Mi grupo se ha llevado notaza, la felicitación del profesor por nuestra exposición y van a usar nuestro ejemplario para enseñar a los demás cómo se debe hacer algo como es debido.

Odio hablar en público, pero me alegro de habérmelo quitado ya del medio. Todo sobre ruedas.
Así que, misión cumplida.


Noticia de última hora: Está nevando. ¡Está nevando! ¡NIEVA!
Igual con un poco de suerte mañana no tengo que ir a la universidad *_*

Seguiremos informando.

lunes, 25 de octubre de 2010

Cultura general

Todo el mundo conoce esa frase de " hay dos tipos de personas, los que saben/pueden/tienen/son capaces de *introduzca aquí el texto deseado* y los que no"
¿Quién no ha dividido en dos grupos la población mundial? Eso es algo sano, es algo estimulante, siempre y cuando no digas esto:

"Hay dos tipos de personas: Los que deben morir y los que pueden vivir" (Muy propia de Hitler y allegados)

O bien

"Hay dos tipos de personas: Los que tienen que morir y los que hay que matar" (Que se puede aplicar a cualquiera que de el perfil de psicópata)

Mientras no caigas en la violencia extrema, en la muerte y el genocidio, vas bien.
Así que no se sientan ustedes culpables por catalogar, etiquetar y dividir de manera arbitraria.
Yo lo hago.
Sé que no es consuelo, pero... voy a compartir mi inmensa sabiduría con todos ustedes, damas y caballeros; niños y niñas; personas humanas y no humanas; miembros y miembras; amigos y amigas; grandes y pequeños, frikis y más frikis aun... (ya vale, ¿no?)

He aquí mi clasificación:


1.

Los que saben mantener ordenada la carpeta:
Son entes extraordinariamente raros que representan 1 de cada 200.000 estudiantes de cualquier nivel. Se caracterizan por llevar la carpeta impoluta, sin un papel fuera de su sitio, sin una mísera hoja traspapelada, sin un triste roto ni un triste doblez accidental en cualquier folio (guardado con mimo en un forro que envasa el papel en atmósfera protectora) y por supuesto, sin un tachón, porque lo pasan a limpio everry single day. Y además... estos seres consiguen mantener cerrada la carpeta no importa la cantidad de material que contenga.
Puede llevar los Episodios Nacionales fotocopiados a una cara y en verso que siempre, y digo siempre, mantendrán perfectamente cerrado el archivador sin el menor signo de presión o esfuerzo.
En resumen, gente ordenada

... Y los que no:
Yo. Yo pertenezco al multitudinario grupo que comienza con la intención de pertenecer al selecto grupo de la gente organizada y en cuanto saca dos hojas es físicamente incapaz de buscar el separador y guardarlo en su apartado correspondiente. Por pereza. Por la omnipotente, omnipresente y ubicua (amo esa palabra) pereza que se cierne sobre nuestras almas pecadoras y... *cof cof* . Pues eso, que a las dos semanas de haber empezado el curso la carpeta no cierra y encima sobresalen los cuatro folios que llevas porque lo de meterlos en forros también requiere un esfuerzo supremo que no estamos dispuestos a soportar. Eso conduce a la inexorable pérdida de material de estudio y a la consiguiente crisis de nervios, que a su vez de llevará a prometerte pasarte al otro bando y ser ordenado. Y como mientes como un bellaco, terminas por asumir que irás al infierno, tendrás que pedir apuntes y entrarás de nuevo en el bucle.


2.

Los que son capaces de aguantarse la risa/reirse con discreción:
Entes superiores que tras presenciar una idiotez enorme, una caída tonta, una metida de pata ajena de las dimensiones del Sistema Solar son capaces de mantener la cara de poker y, como mucho, carraspear y evitar que se les note el cachondeo. Da igual lo gracioso que sea o lo mucho que se rían a su alrededor, poseen la habilidad de apagar su cerebro porque tienen horchata en las venas y así se libran de cualquier comentario posterior referido a su crueldad tras el episodio bochornoso.
Posiblemente, tras alejarse de la zona del desastre hagan comentarios o incluso, los hagan en plena zona cero pero sin que se les note. Su gran poder es escurrir el bulto y hacer que se rían los demás aun más fuerte. Ellos, como seres superiores, solo se rien mentalmente.

...Y los que no:
Una servidora. Me giro, me aparto, me agacho o me tapo la boca, pero me descojono automáticamente. Todos procuramos que no se nos note de huir. Todos los seres humanos, que al igual que yo, tienen la malicia puesta en un resorte que salta a la mínima, somos víctimas potenciales de los del primer grupo ya que nos necesitan para que exterioricemos sus sentimientos. Y vaya si lo hacemos. A veces incluso, competimos contra ellos. A nosotros nos llaman "crueles" pero ellos son los verdaderos agitadores.
Hay diversos grados dentro de este grupo y los que realmente se ríen y señalan son conocidos como "Los Nelson" o "los cabronazos insensibles". La mayoría pertenecemos a niveles más cívicos.



3.

Los que gritan al hablar por teléfono:
Son personas que poseen esa característica de abuela con móvil. Es un caso frecuente entre las personas de la tercera edad y entre algunos hombres (generalmente padres de familia). Muchas veces tu padre te dice que no grites y después solo hay que verle cuando pilla el teléfono. Su modus operandi es hablar a un volumen razonable hasta que les suena el móvil:

-Claro, porque no estoy de acuerdo con la política intervencionista de... *ring-ring*... Disculpa, el móvil... SI, DIME, ¿QUÉ PASA?...¿CÓMO TE VA?

Son gente que, o bien está poco familiarizada con las nuevas tecnologías en general o tiene poca confianza en los satélites.
Como apunte cabe añadir que todos aquellos que gritan por el teléfono también suelen gritar a los extranjeros. Al ver que no les entienden en el tono normal... les chillan.

Y los que no:
El resto de la población mundial, que no grita ni aun cuando no hay cobertura. Vamos, la gente normal.



4.


Los que vocalizan cuando hablan:
Personas que, en su intrínseco deseo de comunicarse con los demás, tratan de enviar de forma clara el mensaje. Incluso soportaron a los logopedas en su más tierna infancia (odiaba a mi logopeda... ¬¬). Son gente con las que el proceso comunivativo fluye fácilmente.

Los que no:
Los demás idiotas que te hablan en un dialecto desconocido y encima se encabronan cuando les dices que no les entiendes. Es un fenómeno cada vez más frecuente entre los señores, señoras, señoritos y señoritas que llaman por teléfono para venderte la promoción de turno.

-Nahtarde, 'quí YonatanPere de Teleónicad'spaña, ¿taríauté interesá'n nuehtra promosióh de'enticincomil megah con velosidá y llamáh grati?
-...
-¿Ta'uhté ai?
-No hablo muy bien el zulú.


5.

Los que llevan el móvil y lo escuchan cuando suena:
La gente que lo lleva en vibración o con sonido o por lo menos lo mira de vez en cuando aun que sea para ver la hora. Es decir, los que tienen el teléfono para algo más que para adornar. Y normalmente los que suelen llamar a los individuos que tienen el teléfono para nada.

Y los que no:
Tienen el teléfono de última generación, super cojonudo... pero lo apagan o lo llevan en silencio en el fondo del bolso y pasan de él... y jamás lo cogen cuando lo necesitan.
Son malas personas que deberían pagar contigo el dinero que pierdes después de escuchar el contestador por vigésimo quinta vez



Y creo que está bien por hoy.
Admitimos cualquier aportación, que el saber no ocupa lugar.

lunes, 18 de octubre de 2010

Mi ración de indignación

Hoy estoy enfadada.
Muchos diréis "¡coño, pues aprovecha para hacer otra carta de esas tuyas, que cuando las escribes encabronada al menos no me aburro!" pero es que no puedo. Porque esto sí que me toca la moral.

Hoy al volver de la universidad, andaba yo por la calle quitándole el modo silencio al móvil (que si no mi madre luego pregunta que para qué puñetas quiero el móvil) y casi choco con un señor mayor que se paró de repente para mirar algo en la billetera. Yo me disculpé por ir en mi burbuja y el señor, muy amable, me dijo que no había problema.
No había avanzado ni tres metros y de repente oigo un ruido. Me giro y veo al señor apoyado en la pared a punto de caerse porque un típico macho alfa que iba con la novia casi se le llevaba por delante. El especimen iba agarradito con su churri por la acera y había considerado oportuno embestir a un señor mayor que estaba parado sin hacer daño a nadie a un lado de la acera, sin obstruir de ninguna manera la vía pública.
El caballero, lejos de poner el grito en el cielo por semejante falta de respeto, dijo:

-¡Vaya! ¡Si es que no hay cuidado!

¿Qué creen ustedes qué sucedió? Que la verdulera que acompañaba al energúmeno se giró como si hubiesen faltado al respeto a su santísima madre y se encaró al anciano alzando la voz y poniéndose brava. La pava se puso en plan Taxi Driver (Are you talking to me? Are you talking to me???) berreándole al señor:

¿¿¿A TÍ QUÉ COJONES TE PASA??? ¿¿¿QUIERES PROBLEMAS CONMIGO???


El gran cabestro (el novio de la princesita) la sujetó, porque la muy bestia iba derechita a por el señor, que se limitó a callar ante la actitud de la niñata subidita que tenía delante.
Yo, que me había parado atónita, también recibí mi parte, con el célebre:

¿¿¿Y TÚ QUÉ COÑO MIRAS???

El noviete casi se cargó a la asquerosa esa al hombro y se la llevó de allí.
Y yo me quedé medio en shock. Le recogí la billetera al señor y continué mi camino a casa con un malestar enorme. Realmente me ha entristecido mucho ver eso.

Igual se me toma por ingenua, pero francamente, yo nunca he contado con que la gente pudiese reaccionar tan exageradamente ante las cosas. Jamás he concebido la simple idea de ponerme a gritar a la gente por la calle como una verdulera chabacana y por extensión, tampoco creo a la gente normal capaz de hacerlo.
Y sigo sin poder creérmelo del todo aun que ya haya visto cosas así antes. Es que no me cabe en la cabeza.
¿Por qué la gente no echa toda esa mala leche y esos cojones toreros para defender sus derechos y para hacer las cosas como es debido? ¿Por qué no descargan esa energía en su casa o en sus trabajos con sus jefes (a los que seguro odian)?

No necesito una respuesta. La sé.
La realidad es que cuanto más bravucón intenta parecer uno, peor utiliza el carácter y con más facilidad pierde los papeles. La incapacidad de defenderse frente a los que de verdad te agreden o te dañan es lo que provoca esa frustración y esa funesta canalización de la mala leche.
Y que nadie se confunda. No es una justificación, es una constatación de un hecho.
Espero que a esa parejita les jodan bien y les paguen con la misma moneda. No les compadezco. No tengo lástima ni siento comprensión por la falta de educación ajena, y mucho menos cuando se dan casos así.
Por mí como si se operan. Me da asco convivir con gente así y saber que estoy expuesta a eso.
La cruda verdad es que hay mucha gente así. Mucha gente que no valora el buen trato, que no hace uso de unas sencillas normas de convivencia y educación. Gente que se cree que tiene el sentido del honor muy alto y que se pelean por un choque tonto en una calle cualquiera, y eso no hace sino demostrar lo contrario: que si necesitas encararte con alguien por una "falta" tan nimia (y muchas veces involuntaria) eres el gilipollas más propenso a que te puteen de todo el hemisferio.


Si le hubiesen montado semejante número a mi abuela... realmente no sé cómo de mal habría reaccionado. Me he quedado con muy mal cuerpo después de ver eso. Me he sentido muy mal por el señor. Y me ha llevado a pensar en las veces en las que yo he estado directamente implicada en situaciones así y en las que por llamar la atención a alguien por su comportamiento molesto, incívico y porculero, se me han puesto gallitos y me han acusado de racista intolerante porque seguro que solo le digo eso a los sudamericanos/marroquíes/inserte aquí la nacionalidad extranjera que desee.
Como si a mí me importase dónde cojones les parió su madre.
Como si a mí me afectase de alguna manera el hemisferio del que vengan o su circunstancia personal.

Hay dos tipos de personas en el mundo: Los imbéciles y los que no lo son, y tu lugar de nacimiento no tiene nada que ver con eso. Por eso soy la más tolerante, la que menos discrimina, la más justa. Todos esos despojos humanos me dan el mismo asco vengan de donde vengan.
¿El problema?
Que no siempre te pillan con todas contigo, que a veces les ves tan bestias que pueden ponerse violentos, que pueden dar problemas... ¡qué se yo!

Por eso desde aquí, envío un mensaje a los maleducados, bravucones y niñatos.
He aquí el Gyconsejo de hoy:


Emplead vuestra violencia física y verbal contra vuestros verdaderos enemigos, contra aquellos que no os han querido bien y os han conducido y empujado por el camino tan turbio que ahora seguís: Ahostiad a vuestros padres ya que ellos no lo hicieron con vosotros a tiempo, hazedlo por mí y por los que piensan como yo, pero hacedlo sobre todo por vosotros, por justicia. Justicia poética.


Qué asco de gente, de verdad.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Cuarto milenio, la nave del misterio y el "yuyu" padre

Voy a compartir con el mundo una aterradora, terrible, inquietante, horripilante y perturbadora historia. Si yo estoy fatal de lo mío, si estoy peor que una cabra alemana... debéis saber que es en gran parte por lo que voy a contar a continuación.

En mis comienzos universitarios, cuando aun me daba prisa por llegar al tren para llegar pronto por que contaba con que los profesores eran puntuales (lo que demuestra mi inocente inexperiencia), apenas reparé en ello. Algo dentro de mí me decía que algo inquietante pasaba, sentía una presencia espectral cerca ... pero no tenía tiempo para buscar la fuente misteriosa de aquella sensación, estaba demasiado ocupada pensando en la caminata asesina que me esperaba, una mañana más, estaba demasiado angustiada pensando que el tren estaba tan lejos de mi casa a propósito.
El otro día iba caminando calle abajo en mi paseo mortal de 20 minutos hasta el tren y reparé finalmente en aquel punto frío, en aquella zona maldita y diabólica que perturbaba mi paz espiritual matutina. Aminoré la marcha, giré la cabeza y vi que pasaba justo delante de ...




...un banco.




Ciertamente escalofriante.
Además, es un banco conocido cuyo color característico es el color rojo mejillas de Pikachu (lo digo así para no hacerle publicidad al Santander)... pero mi aguda mirada miope decidió ir más allá, decidí adentrarme en las profundidades abismales, tétricas y malignas del verdadero Mordor y di con el verdadero elemento que irradiaba todo ese mal rollo y esa sensación fantasmal:


















Podría destruirte solo con una mirada, pero le das pena y te perdona la vida






Llevaba observándome desde el primer día que recorrí ese camino. Tenía calculados mis movimientos. Se le veía en la cara que pensaba en algo perverso.

Y yo sé lo que piensa


"Esta pasa todos los días sofocada, medio ahogada y más roja que mi traje por correr hacia el transporte público... ¡JÁ, chusma!"


Jo Alonso, tú te ries porque tienes coche. Cuando domine el mundo vas a ir en triciclo a comprarme el Bono Transportes. Avisado quedas.



Historia patrocinada por la plataforma YTQQANMMPEDHCVQPPEBS
(Yo También Quiero Que Alonso No Me Mire Por Encima Del Hombro Cada Vez Que Paso Por El Banco Santander)

martes, 5 de octubre de 2010

Verdades inquietantes

Iba a actualizar el día 29 porque me apetecía que me llamasen esquirola *jijiji* , pero lo fui dejando y al final ya no tiene sentido que cuente lo bien que me lo pasé durante dos semanas metiéndome con mis camaradas los panfletistas de mi facultad. Y tampoco tiene sentido que cuente cómo el de Lengua Española me pilló gritando en el pasillo con el puño en alto que me daba por enterada de la huelga general mientras con la otra mano sacudía los tres mil panfletos y cuarto que me habían colocado en mis múltiples viajes por el pasillo central.

El caso es que mi vida es una tómbola de luz y de color. Sorprendentemente me he adaptado demasiado fácilmente para lo mafiosa que me he vuelto este verano. He conocido seres humanos y en principio no detecto ninguna sensación de rechazo hacia mi persona, lo cual es, sin duda, algo bueno. Bueno, hay una filósofa que sí me aborrece, pero como el sentimiento es mutuo, pues no cuenta

-Seguro que en otras facultades no hay tanta vocación como aquí. Mi carrera es más importante que la Biología, por ejemplo.
-*te iba a dar yo a ti con un Platón en toa la boca* Decías que estás estudiando Filosofía ¿no?
-Así es
-¿Y conoces ya a gente de tu grado?
-No
-Fíjate que no me sorprende =)

Inexplicablemente perdimos el contacto tres minutos después de conocernos. Y demos gracias. Yo por no tener que aguantarla y ella por instinto de conservación.
El caso es que como buena alumna, ya he fichado a mis profesores. Afortunadamente solo uno de ellos me ha fichado a mí, por lo que cuento aun con el anonimato, la invisibilidad, la actitud pasiva-comodona y el factor sorpresa en la mayoría de las asignaturas.
Que así siga.

Para que se hagan ustedes una idea... yo soy la persona más rápida de este hemisferio a la hora de verbalizar mis primeras impresiones. Eso se traduce en que cuando solo llevaba una semana de clase había escandalizado a medio Madrid con mis comentarios. En esa afortunada mitad de madrileños, se incluyen mis ex-profesores, con los que estuve charlando.
Conste que yo solo hablo cuando me preguntan, pero como la gente siempre pregunta... siempre hablo. Y ellos me pidieron un parte de primeras impresiones. Impresiones que todavía mantengo:

Mi profesor de Lengua Española (sí, el que me pilló en pleno arrebato en el pasillo con los panfletos) es la exaltación de la exaltación. Salta del suelo a la tarima y de la tarima al suelo al son de su desbocado corazón, que se desboca aun más al escuchar la palabra "gramática". Ese hombre siente verdadero placer hablando de categorías gramaticales y ese placer se vuelve casi físico en cuanto menta a la sintaxis. Estoy aun esperando el momento en el que hablando de pronombres y definiciones ostensivas se empiece a acariciar desabrochándose la camisa. Bueno, no. Realmente no quiero estar ahí cuando eso suceda, porque sé con certeza que ocurrirá.
Es vasco. Y conste que no tengo nada en contra de los vascos, pero cuando se pone a decirnos y a escribir frases en vasco en la pizarra comparándolo con el castellano me dan ganas de tirarle piedras porque a veces, en su frenesí, se olvida de traducir.
Digo más. Entre que escribe para el culo y a veces escribe en vasco, necesitamos una traducción simultanea a su ritmo.
El caso es que dos horas con ese tío equivalen a tres días en el coche de Fernando Alonso. Explica deprisa, lo que aun no es un problema porque me sé todo lo que está contándonos... pero es que también habla deprisa, lo que dificulta mucho la comprensión cuando ya estás mareada por sus gritos, su apasionado discurso y sus meneos espasmódicos por la clase. Y por si fuera poco, yo como me aburría, me puse a contestar a sus preguntas... ¿conclusión? el profesor más exaltado e inquietante de la facultad está informado de mi existencia y me ha fichado (se sabe mi nombre y tó). Que House nos pille confesados.

Al de francés aun no le conozco. Problemas personales, falta de organización en el departamento, los grupos no están hechos, cuando están hechos son muy numerosos, subdividirlos lleva tiempo, las subdivisiones por nivel salen irregulares... el caso es que aun no he visto el pelo al sujeto que me va a dar francés, por lo que deduzco que a este ritmo voy a hablar francés para cuando la Duquesa de Alba tenga el pelo liso.

El profesor de Lingüística Aplicada es un señor de Camerún que creo que habla francés y su pronunciación del castellano es cuanto menos peculiar. No quiero hacer comentarios sobre lo que me inspira que una persona que no habla correctamente me idioma venga a darme lingüística, pero el hombre me cae simpático y de momento parece tener idea de lo que habla, así que le daré un voto de confianza y me callo. Además, estuvo hablándonos de semáforos y nos hizo imaginar un hipotético "español de semáforo". Yo igual soy un poco literal, pero con lo del español de semáforo automáticamente pensé en un rumano vendiendo cleenex en un semáforo del paseo de la Castellana, pero por lo menos la cosa estuvo entretenida y se podía atender a la clase porque no le daba por bailotear en clase con exaltación y se entendía lo que escribía en la pizarra.

En inglés tengo dos profesores. El que me suele dar todos los días "listening" y "writing" y el que de vez en cuando da "grammar".
El primero es un esparraguín: alto y muy degadito con gafas y mucha pinta de británico. Tiene incluso aspecto de buena persona. ¿El problema? Que el buen hombre tiene esa fea tendencia de hablar para adentro. Habla en braille. Habla en ultrasonidos. Le gusta que el cuello de su camisa sea el primero en enterarse de lo que dice y le gusta aun más que los que están en segunda fila tengan la cabeza girada como gilipollas para adivinar qué dice. Yo suelo estar en la séptima u octava fila porque tengo que cambiar de módulo y me quitan los sitios, por lo que recurrí a la ancestral técnica de decirle la dura verdad: Que llevaba 10 minutos hablando y yo aun no había logrado recibir ningún mensaje claro y completo.


- *Hablando p'adentro* We were talking about phonetic transcription...
-Can you speak louder, please?
-*hablando p'adentro* Yes, of course...
-...
-*hablando aun más p'adentro* Voiced and voiceless...
- O_O

El caso es que si estás casi sentada en sus rodillas sí le escuchas y habla bastante clarito con un acento muy chulo, pero es que no es plan de que 40 personas se sienten en corro en la tarima.
Por otro lado, el hombre que nos da "grammar", habla a un volumen normal y audible. Pero aun ninguno en clase ha logrado comprender una frase entera de lo que dice. No sabemos de dónde es ni en qué lugar del mundo se habla ese inglés, pero el día que salga de clase diciendo que lo he entendido al cien por cien, tendrán que darme el nivel profesional de inglés ipso facto.


Y finalmente... el profesor de la peor y más aburrida asignatura que tengo CON DIFERENCIA.
Literaturas Europeas está impartida por un hombre que se ha escapado de una novela de Jane Austen. Va como un pincel, el peinado es absolutamente indescriptible y sus gestos no tienen precio. Nada más verle supe que iba a dar juego.
Pero no me imaginaba que tanto. Es una mina de características que pueden proporcionarme grandes ratos de maldad gratuita. El señor este tiene una voz profunda y encima habla lento, con grandiosas pausas dramáticas por lo que el ritmo de su discurso tiene una calidad de mierda. Es la némesis del de Lengua Española. Muy parsimonioso, sin prisas, agobiante de lo lento que es... ¿que lleva dos horas y tenemos que irnos? no pasa nada, él termina, que se esperen los otros. Además, habla en italiano, francés, griego, latín... y ni los de Humanidades tienen tanto nivel en latín, por lo que tenemos que pedirle traducciones. Y divaga. Divaga mucho. Empieza a hablar de Aristóteles y salta a Sartre para ir después a Goethe, después a Quintiliano y volver a Aristóteles creyendo que llega a alguna gran conclusión. Empezamos las clases tratando de definir conceptos... pues yo todavía no tengo ninguno. Solo tengo 6 hojas de apuntes con saltos espacio-temporales y reseñas aristotélicas.
Y además la asignatura en sí es infumable. Insoportable, sencillamente. No hay por dónde cogerla. Y no es que yo sea de ciencias, que también... es que no lo soporta nadie.
Y sus salidas de clase son tan, pero tan épicas... solamente le falta un fulard y enroscárselo al cuello en plan Cruela De Vil... sencillamente terrible.

Después de contarle esto mi ex-profesora de Mates me ha obligado a apuntarme mis pensamientos durante las clases para que algún día escriba un libro.
Creo que me censurarían el 90%. Y si lograse publicarse íntegro... no aprobaría ni caundo Ramoncín dejase que alguien se descargase discos en su casa.


Para que luego digan que no me lo ponen a huevo

lunes, 20 de septiembre de 2010

De cómo fui puteada y mareada por el sistema y los funcionarios y de cómo sobreviví al trance

Les voy a contar la resumida historia de mi largo verano ahora que es oficial que para mí ha terminado.

Después de terminar el instituto en mayo, prepararme Selectividad con mis correspondientes nervios, paridas y actualizaciones al respecto... me dieron la nota.
Iba aprobada de sobra, por lo que envié las solicitudes de lo que yo quería hacer. Lo reflexioné mucho, lo hice con calma, lo comprobé todo mil veces para no ser víctima de mi mala suerte y las mandé.
Ahora tocaba esperar de nuevo una respuesta de la universidad.
Hasta aquí todo el mundo estamos de acuerdo de que por muy pesado que sea, es lo normal.

Bien, aquí vienen todas las anormalidades, irregularidades, errores, cagadas, disgustos y putadas que una servidora ha padecido:




El día que se suponía que me tenían que decir en dónde me admitían... nadie me llamó. No recibí ningún SMS, ni tampoco un e-mail, ni una notificación, ni una paloma mensajera, ni un mensaje en morse. Nada.
Después de mirarlo una y otra vez, me dicen que yo no he sido admitida en ninguno de los grados que solicité. En ninguno.
Así que obviaré la parte en la que grité, pataleé, me tiré de los pelos y dije que le iba a dar a todo por el culo y que me iba a tirar por el balcón.
Al día siguiente, me encamino presta y veloz a la Universidad Autónoma de Madrid, donde hice la Selectividad y donde envié la mayor parte de mis solicitudes para reclamar. Mi nota no era la hostia, pero tampoco era baja, así que no entendía cómo puñetas no había entrado en nada de lo que mandé. Tras hablar con uno de los que curran ahí, me dijeron que no es que no me hubiesen admitido en nada porque no me diese la nota. No me habían admitido porque yo no figuraba en los archivos. Una servidora no existía para los señores y señoras de la UAM, mis solicitudes se habían volatilizado, perdido, extraviado o como puñetas quieran decirlo.
Yo le enseñé la fotocopia de mi solicitud y me enviaron a hacer una cola de una hora y media para poner mi reclamación. El chico admitió que era error único y exclusivo de la universidad.

Error administrativo 1

Puse la reclamación ... y me dijeron que el día 30 de julio me llamarían con lo que fuese.
Y yo otra vez de los nervios, asqueada con mi vida, con mi suerte, con mi nota... y acordándome de la primera generación de la madre que parió al listo que se le ocurrió decir que la Universidad Autónoma de Madrid era el "campus de la excelencia"
El día 30 llegó y yo no recibí llamada alguna de los "excelentísimos", por lo que, con las narices ya hinchadas, llamé para ver cómo lo llevaban.

Me contestó una señorita que, a falta de un adjetivo apropiado... la calificaré como gilipollas:

-Universidad Autónoma de Madrid, ¿qué desea?
-Hola, buenas, llamaba para saber si se había revisado ya una reclamación que puse hace diez días.
-No figura nada con sus datos, señorita.
-¿Cómo que no?
-Sí, verá, es que estas cosas van en orden de gravedad, y se van revisando las reclamaciones en función de la gravedad de los casos.
-mecagoentolocagablehostiaputaya... pero vamos a ver... ustedes me han borrado del mapa. Yo he hecho la selectividad allí, envié sopocientas solicitudes y mi nombre no aparece en sus excelentes ordenadores. Soy invisible, no existo, me han ignorado ¿quiere un caso más grave que ese? ¿EN SERIO HAY CASOS MÁS GRAVES QUE ESTE? ¿qué coño les han hecho a los que lo tienen más jodido que yo? ¿han matado a sus hamsters? ¿les han partido las piernas a machetazos?
-Lo siento, señorita, así es como se trabaja aquí. Va en función de la gravedad.
-Que sí, que ya me he enterado. Yo le estoy diciendo que si mi caso no es grave ¿cuál lo es?
-Es que aquí vamos solucionando reclamaciones según la gravedad del caso.
-...
-Así son las cosas.
-Pero...
-Esto es por gravedad. Gravedad. A más grave, antes lo miran ¿entiende?
-Me cago en ti, en Newton y en la Ley de la Gravitación Universal...Sí, entiendo pero...
-Igual el suyo no es grave
-...¿no le acabo de explicar mi caso?
-...
-Mire, esto es lo que vamos a hacer... usted, si es tan amable (y el cerebro le da), va a ponerse en contacto con los que se hacen cargo de las reclamaciones y va a comprobar que no he sido nuevamente ignorada y que mi reclamación está sana y salva ¿ha entendido?. Y además, me va a llamar usted y me va a explicar por qué puñetas yo no soy un caso grave. ¿Lo has apuntado todo, bonita?
-Vale.


Error administrativo y de prioridades número 2

Colgué y me quedé mirando el teléfono con mis ojos de "matar-matar" y esperé a que la oligofrénica de la operadora cumpliese con mis instrucciones. Lo hizo.
Me llamó y me dijo:

-Buenas, señorita, al parecer ha habido un error con usted. Su problema sí era grave y ha sido revisado.
-No, si ya decía yo
-Ha sido admitida en Lenguas Modernas, Cultura y Comunicación. Enhorabuena.
-Phse, gracias, muy amable.
-Debe venir el lunes a recoger su carta de admisión.
-Así lo haré.

Os recuerdo, para los que os hayáis perdido, que esta conversación tuvo lugar el día 30 de julio, que coincidió en viernes. El lunes día 2 de agosto me personé en la universidad para recoger mi carta de admisión y matricularme de una bendita vez. Me dieron la carta pero cuando fui a matricularme me dijeron que los días de matriculación habían pasado y debía esperar a septiembre. Concretamente los días 6 y 7.

-Es que no ha sido culpa mía, me acaban de dar esto hoy.
-No es nuestro problema
-Y tampoco mío. Si yo solamente quiero matricularme. No he venido a pedir ni nada
-Vuelve en septiembre.
-Jo.

Después de eso me puse a prepararme de nuevo la Selectividad y pasé el peor mes de agosto de la Historia de la Humanidad. El día dos de septiembre volví a la universidad para rellenar mi papelito para subir nota en selectividad e ingresar de nuevo el dinero y me dije que por qué no me pasaba por la facultad para que me confirmasen la fecha en la que tenía que ir a matricularme. Maldita la hora
Subí a secretaría y le conté mi película a la secretaria que me escuchó con cara de "ups-qué-manera-de-cagarla" y me dijo que le enseñase la carta de admisión.
Dicha carta tenía fecha del día 21 de julio. Algo absolutamente inexplicable, porque a mí me la habían entregado el día 30.
La señora, tras ver el panorama, me dijo que yo no iba a matricularme ni el día 6, ni el 7, ni nunca porque se me había pasado la fecha.
Insistí en que no fue culpa mía y me mandó de nuevo al Pabellón B para que me solucionasen la papeleta.
En el Pabellón B me dijeron que no debería haber inconveniente en mi admisión y que volviese a la facultad.
En la facultad me volvieron a decir que a mí no me matriculaban y el administrador dijo que yo no entraba por sus cojones toreros.
Me enviaron de nuevo al pabellón B con el número de teléfono del administrador de la facultad para que desde allí se pusiesen en contacto con él... y finalmente, tras mil paseos y tres mil amagos de infarto después, me dijeron que fuese el día 9 a matricularme.


Error número 3

El día 13 de septiembre fui a mi facultad a una presentación en una sala de conferencias que no saba el perfil para ser una sala de conferencias. No tenía buena visibilidad ni buena acústica, porque era curva y nadie que estuviese detrás podía ver nada. Y tampoco tenía aspecto decente, serio y respetable. Porque era de color naranja butano con los fluorescentes salpicados por el techo de cualquier manera. De allí nos mandaron al módulo VII y la señora que nos recibió, lo hizo de la peor manera.

-Buenos días, muchachos. Seguro que os habéis perdido para llegar hasta aquí ¿verdad?
-*Todo el mundo asiente*
-No os preocupéis, es normal. El arquitecto de este edificio lo hizo pensando en una posible revuelta de estudiantes. Lo diseñó para que los estudiantes no pudiesen huir cuando los grises entrasen a buscarles.

Todo el mundo se puso a reir.
Yo no.
Primero: Si es una broma, no tiene gracia.
Segundo: Si es verdad que todos vamos a pasar el próximo curso en un edificio diseñado específicamente para dificultarnos la huida... vamos jodidos.
En serio, desde entonces todavía estoy buscando una salida de incendios. O una flecha roja con un "EXIT" o ventanas bajas. Y no he encontrado ninguna de las tres.
Yo tenía un plan maestro de llevar queroseno y destruir el edificio, pero ahora que sé que es difícil salir... igual voy de noche y aun hay algún pobre estudiante perdido buscando la salida y a parte de condenarme por destrucción de propiedad pública me empapelan por homicidio.
Digo más.
Es que por no encontrar... no he encontrado aun el cuarto de baño.
Y va completamente en serio. El otro día iba en el tren reflexionando sobre ese asunto y si llevo tres días allí y todavía no he encontrado el cuarto de baño, tengo un problema. De mañana no pasa.

Error número 3.5

El caso es que nos comentaron que teníamos que entrar en nuestra cuenta personal de correo de la UAM para ver toda la información que nos mandasen y para comunicarnos con los profesores. Nos comunicaron que teníamos pruebas de nivel de idioma el día 16 y el 17.
Yo el día 16 no podía ir a la prueba de nivel porque me coincidía con el último día de Selectividad, por lo que me dijeron que me pusiese en contacto con el profesor correspondiente vía correo electrónico de la UAM.
Adivinad qué.
Cuando me hicieron la matrícula no me hicieron cuenta de correo de la UAM por lo que una servidora no podía comunicarse con nadie para comunicar de su ausencia, lo que significaba un cero eterno para la asignatura.
Y yo en selectividad con la cabeza loca.
Decidí madrugar e ir a buscar al profesor a su despacho. Me perdí, me fui seis módulos más adelante de donde debía ir. Descubrí que no era el módulo VI, sino el VI bis y encontré el despacho. No estaba.
Le llamé desde mi casa a su despacho. No estaba.
Por lo que llegó el día y yo no había avisado a nadie de que no podía hacer la puñetera prueba de nivel.

Subí a la secretaría al terminar selectividad y pedí que me hiciesen la puta cuenta de la UAM, porque me habían dado la contraseña pero no la dirección. Me hicieron buscar el módulo VII otra vez para buscar el aula de informática de la Facultad de Letras y me encontré con una mierda de sitio con un niñato con cascos frente al ordenador. Le expuse mi problema y me miró con ojitos de besugo.

-Yo eso no sé solucionártelo. Aquí creo que no hacemos esas cosas.

Yo, que ya traía la vena del cuello más inflada que una longaniza, le planteé la pregunta del millón.

-¿Qué pasa? ¿Que eres un informático de Letras?

Al no recibir más respuesta que una cara de estupefacción me marché de allí y volví a Secretaría.
Los excelentísimos funcionarios me dijeron que eso no era su problema, que debía dirigirme a la facultar politécnica a hablar con el CAU (Centro de Atención al Usuario, por llamarlo de alguna manera) para que me apañasen el tema del correo electrónico.
Una vez allí, me dijeron que ellos no podían solucionarme nada. Me dieron una dirección de correo para que enviase un e-mail contando mi problema y me indicaron dónde estaba la puerta.

Y sigo sin mi dirección de correo electrónico de la UAM.
Error número 4

¿Qué moralejas obtendrá el lector de esta historia?

La primera: Que la era de las telecomunicaciones apesta porque estas fallan más que una escopeta de feria.

La segunda: Que si la vida adulta consiste en padecer a la burocracia en su máximo esplendor de inoperancia y patetismo, una servidora ya tiene varios créditos completos.




To be continued...

viernes, 10 de septiembre de 2010

Hay una carta para ti (IV)

Hoy va con resquemor, acritud, mala leche, inquina y muy mala intención ¿qué se le va a hacer?
La cuarta edición de "Hay una carta para ti" va dirigida a...


Los que se las dan de listos y hablan sin saber


Valiente imbécil:

Me dirijo a usted con el propósito de informarle sobre una serie de actitudes que lleva por bandera y que son altamente cabreantes para la gente que le rodea. Gran parte del problema reside en el autoengaño, ya sea voluntario o involuntario. Usted se considera mucho más de lo que es cuando en realidad, es bastante mediocre en líneas generales. Además, posee una inevitable tendencia que le conduce a querer llevar razón cueste lo que cueste y a dar discursos gratuítamente a gente que apenas conoce o con la que no tiene relación alguna, lo que le convierte en un porculero estándar.
Mis indicaciones serán claras y concisas:


Si usted, listillo de segunda división, desconoce el idioma de Shakespeare, siempre puede buscarlo en cualquier traductor de "internete" y hacer algo útil.

Si usted pregunta a alguien por su situación... limítese a escuchar lo que le dice. Usted ha preguntado, por lo tanto, no está autorizado a dar ningún tipo de opinión (a menos que se lo pidan). Y por supuesto, no tiene el derecho de sentar cátedra sobre un asunto que no le concierne de ninguna de las formas.
Si por circunstancias extraordinarias, tales como conjunciones celestes o fechas señaladas en el calendario Maya, usted ha conseguido mantener una relación cordial con alguien que haya ignorado su flagrante deficiencia... y este le pide opinión sobre un problema, tiene la posibilidad y el derecho a expresar su opinión al respecto. Pero sigue sin tener poder para dar lecciones a nadie, porque si de verdad conoce a su amigo, sabrá que como de rienda suelta a su pedantería e incontinencia verbal la integridad física de su cara corre grave peligro.

Sepa que estoy desagredablemente sorprendida con el trato que recibe usted y los que son como usted. Quizá sea porque pillan desprevenidas a sus víctimas en un momento en el que no las tienen todas consigo, pero como también habrá podido comprobar, hay gente que reacciona a sus provocaciones y a sus excesos de confianza. Y entonces, la integridad de su cara, su moral o ambas, está perdida definitivamente. Le ruego que se controle, no por su bien, sino por la paz mundial.
Le recomiendo que cuando quiera inmiscuirse, opinar y criticar... antes pruebe una técnica ninja ancestral que dominan solo unos pocos expertos en el mundo: La autocrítica.
Así, antes de criticar y afear la conducta a gente que ha experimentado cosas que usted desconoce, podrá reflexionar sobre usted mismo y así se le caiga la cara de verguenza por todas las veces que se ha creído mejor o más inteligente que los demás simplemente por el hecho de tener la lengua muy larga y el entendimiento muy corto.
Comprendo que quizá esa técnica sea mucho pedir, pero desde aquí, le recomiendo una varienta más sencilla desarrollada por ingenieros de todo el mundo llamada "shut the fuck up" que consiste en morderse la lengua y guardar tus opiniones de resabido chulo sin experiencia vital para no obligar a otros a hacerlo por la fuerza.

Este es el panfleto de nuestra asociación. Afíliese


Sin nada más que añadir y con el ferviente deseo de ver resultados antes de que alguien reaccione violentamente contra usted, me despido.

Gy*