jueves, 30 de diciembre de 2010

On the 364th day of the year Carol gave to me...


Todo el mundo hace entradas interesantes/recopilatorias/nostálgicas con motivo del fin de año. (¿Se dan ustedes cuenta de que es la primera década completa que vivo? Es una gilipollez enorme, pero como dato queda guay) Realmente creo que este año merece un repaso a fondo, al menos por mi experiencia.
En enero viajé a Londres, una ciudad que siempre quise visitar y que de siempre me ha llamado muchísimo la atención. A pesar de toda aquella maldita ola de frío que paralizó Europa (ya va a ser tradición) logramos coger un avión y aterrizar sin problemas en Heathrow. Visité los lugares más emblemáticos de la ciudad, me pedí una jarra de cerveza inabarcable que no pude terminar, conocimos a gente, nos reimos y dediqué toda una mañana a meterme con el horrible y espantoso bolso de mi profesora. Visité Windsor y Oxford y allí vi la casa del profesor Tolkien, una de las personas que más admiro por ser autor de una de las historias más bonitas que he leído (si no la mejor) y entré en un sitio que era IDÉNTICO al gran comedor de Harry Potter y cómo no, estuve en el andén 9 3/4 de la célebre estación de Kings Cross.

All aboard the Hogwarts Express!
Tuvimos un guía que era como Jaime Peñafiel, probé el fish&chips , vi la casa de Sherlock Holmes al cual adoro, vi Abbey Road y todos los escenarios de una de mis películas favoritas: V de Vendetta.

Vi la peli de Avatar y aunque es una versión furutista, lisérgica y aun más colorida de Pocahontas, me obnubilé y salí encantada del cine. Mucho más de lo que realmente esperaba.

He luchado encarnizadamente contra las Matemáticas puesto que me di cuenta de que la mayoría de las veces mi nota en esa asignatura estaba acotada superiormente por cuatro. Pelée con uñas y dientes por un aprobado, estudiando y aun así suspendiendo varias veces hasta que lograba sacarle partido a todas esas horas que invertí preparándome todos y cada uno de los exámenes del curso y aprobando solamente los finales. Y por supuesto fui recompensada con un pleno de aprobados. Tres trimestres de tres... aprobados. He confirmado que la filosofía no supone un reto para mí: todos y cada uno de los exámenes me los preparé en base a la ley del mínimo esfuerzo y ninguno bajó del sobresaliente. Aprobé Química tras mucho esfuerzo (todo ese que no invertí en filo) y con Biología me salí totalmente con las notas. Aprobé exámenes que nadie aprobó y recibí una mención honorífica en Lengua y Literatura en el examen final, doblegando a la bestia negra de las Letras. Me he agobiado muchísimo por las notas y las medias, he deseado mandarlo todo a la mierda como doce mil veces al día durante todo un año y he terminado el instituto sin haber tenido ninguna asignatura suspensa tal y como me propuse el año que comencé la Secundaria y fui la segunda de mi clase y de ambos grupos de Bachillerato con la mejor media.

Fui a Selectividad en junio y estrené los nuevos cambios. Cometí uno de los fallos más célebres de la convocatoria en el primer examen (y oportunamente me percaté nada más salir del examen, por lo que la gente atribuyó mi fallo a los nervios y no a que yo fuese idiota), sobrevivimos la huelga y a ese parón mortal en medio de los días de exámenes y salí viva del ascensor de la facultad de Derecho de la UAM.


He seguido en mi línea metiéndome con Crepúsculo incluso subliminalmente.


E inmediatamente después me gradué. Con un vestido demasiado bonito y con una fiesta demasiado divertida y perfecta como para ser verdad. Me dediqué íntegramente a pasarlo bien y a imaginarme dando un discurso. Me reí y disfruté de mi recién recuperada libertad, confiada en los resultados de Selectividad.

Pero después me di cuenta de que no debía estar tan confiada. Y que independientemente de mi nota durante el Bachillerato, no estaba a la altura de lo que yo quería hacer. Porque no me admitieron en nada de lo que tenía planeado. El cambio me había afectado directamente a mí y a mis planes de futuro. Después la UAM cometió los ya conocidos errores administrativos graves de los que ya hablé en su momento y todo se me complicó infinitamente. Tanto como que me planteé olvidarme de ir a la universidad.
Y entre tanta desgracia burocrática y drama académico... la Selección Española de fútbol ganaba el Mundial de Sudáfrica. Una servidora vio todos y cada uno de los partidos que se jugaron salvo el que perdimos contra Suiza. A partir de ahí todo fue rodado. Y me fui al Bernabeu a ver el España-Chile. Un partido que ganamos justamente como todos los demás. Vi la eliminatoria justa y merecida de Argentina y la final en la que vencimos a los tulipanes.. La gran final que me tuvo con el corazón en un puño toda la noche y me permitió darme una vuelta por Madrid esperando la llegada de los Campeones del Mundial a orillas del Manzanares.
"¿Qué pasa? ¿Quién ha ganao?"

Y fui a ver "Inception" (no, no pienso llamarla "Origen") y me encantó. Me hizo pensar mucho y hubo ratos en los que desée matar a Nolan, pero salí encantada del cine al darme cuenta de que... ¡me había enterado de la peli y podía explicarla!

En algún momento efímero de relax estival me enganché a Supernatural (No, tampoco voy a referirme a esta serie por su nombre traducido al español). La serie que actualmente me quita la vida y las horas. Y en ese orden.

Finalmente y tras mucho esfuerzo me admitieron en septiembre en la que actualmente es mi carrera.

Cumplí los 18 sin grandes ceremonias porque estuve estudiando para la convocatoria extraordinaria de Selectividad con la intención de subir nota.


La Selectividad me coincidió con un examen de la universidad (querían determinar mi nivel de Francés) por lo que tuve otro drama descubriendo otro error con mi matrícula. Terminé la Selectividad y comencé la universidad sin haber tenido ese merecido verano lleno de alegría y experiencias que yo esperaba tras haber acabado el Bachillerato. Me di cuenta de que tenía una conocida en mi grado y a partir de ahí conocí a más gente que en toda mi vida en el instituto. Gente con la que me llevo bien y a las que parece que les caigo bien. Gente a la que ya puedo llamar "amigos".


Subí nota en la segunda convocatoria de Selectividad en contra de los pronósticos de mis ex-profesores. Pero no lo suficiente.


En octubre mis "más mejores amigas" me organizaron una fiesta sorpresa para celebrar mi cumpleaños y casi me hicieron llorar.
He tenido que leer libros que me aburren soberanamente: "Bodas de sangre", "El sí de las niñas", "Rimas y leyendas", "La vida es sueño", "Antígona" y otros libros de los que no quiero acordarme. Y de momento sobrevivo. Toco madera.

Fui al concierto de la MTV en la puerta de Alcalá. Y mi mejor amiga y yo tachamos de nuestra lista de cosas por hacer el ver un concierto en directo de Linkin Park. El dolor de piernas al día siguiente compensó por lo bien que me lo pasé.
Hice un trabajo de exposición. Superé mi pánico a hablar en público (malamente en mi opinión) pero sorprendentemente mis compañeros me felicitaron a mí y a mi grupo por lo bien que lo explicamos y el profesor quedó encantado con nuestra actuación estelar garantizándonos el 25% en su asignatura con todos los honores. Esto es lo que se conoce como:


Y por supuesto fui a ver la primera parte de la última parte de Harry Potter, ese libro que marcó mi infancia. De hecho estoy convencida de que mi infancia no quedará completa y convenientemente clausurada hasta que no haya visto el "The end" en la pantalla del cine tras haber visto la segunda parte de "Harry Potter y las reliquias de la muerte", pero ya he dado el primer paso y ya solamente queda esperar. A pesar de los doblajes y las carencias, fui a ver la peli y, por supuesto, iré a ver la última.

Me he ido de fiesta demasiado seguido y he estado tan cansada que no podía ni levantarme, pero ha valido la pena.
Y por supuesto me ha tocado (y me sigue tocando) estudiar en Navidad. Una actividad sin precedentes, pero está visto que este año 2010 se ha empeñado en llenarme de nuevas experiencias entre las que destaca, para mi desgracia, estudiar en épocas del año en las que jamás de los jamases he tocado un libro. Véase verano o navidades.

No he cumplido todas las cosas que me propuse en esa lista de principio de curso, pero realmente he sacado un buen porcentaje. Así al menos dejo algo que contar para este año que entra.
Y con esto cierro el año (y que no me entere yo de que os parece poco) si me dejo algo... es porque yo soy quien escribe y decide qué se pone y qué no.

Lo dicho, a pesar de las vicisitudes os deseo felicísimo nuevo periodo orbital de la Tierra a los que leeis y comentais, a los que leeis y no comentáis y a los que comentáis y no leeis.


Feliz 2011

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Hay una carta para ti (V)

Esta vez la dicharachera epístola va dirigida a:


Los que se acoplan en el peor lugar en el peor momento.




Muy señores míos:

Les enviamos esta circular de carácter informativo para que estén al corriente de una amenaza creciente en nuestra sociedad: Esa gente que siempre está en medio como el jueves (o miércoles por la tarde siendo exactos)
Estos especímenes se caracterizan por la manera en la que se han ido diversificando. Pueden ser cualquiera, en cualquier momento y contexto por lo que no hay una forma fiable de prever sus movimientos hasta que es demasiado tarde y usted, transeunte incauto, se ha convertido en una víctima más que ha caído en su vil trampa. Sin embargo, tras años de exhaustivas investigaciones, experimentos y observaciones hemos conseguido localizar los lugares más concurridos por estas criaturas para prevenirles:

Las aceras: Los entes que habitan estos territorios tienen forma de madre de familia numerosa o de señores que caminan en formación delta. Sienten una preferencia especial por las aceras estrechas para desplegarse en todo su esplendor. Las madres de familia numerosa suelen llevar "carritos" con dimensiones similares a las de un armario empotrado de la Zarzuela y animan a sus retoños a desperdigarse por la acera sin importar lo cerca que caminen del bordillo. La alegre familia formará un sólido escudo humano infranqueable que o bien le obligará a realentizar la marcha, a salir a la carretera para adelantarles o a dar una clase magistral de Educación Para la Ciudadanía a la progenitora que es físicamente incapaz de llevar a su manada de manera organizada sin entorpecer a los demás o al menos decirles que se aparten. Los señores irán despacio, con calma, hablando muy alto. Una técnica muy utilizada por estos seres para obligar a aflojar la marcha al pobre diablo que vaya detrás es ir fumando puros. Usted querrá acelerar, pero toser y correr al tiempo es algo que no está al alcance de todos. Intentará esquivarles, chocará con ellos y al final optará por perder ese tiempo que no tiene en cambiar de acera disfrutando de los semáforos en rojo.


Las escaleras: Las escaleras son un gran punto de encuentro de estos entes. En este caso, suelen presentar el aspecto de una pandilla de jóvenes estudiantes, de un vecino al azar o de amigos que se encuentran casualmente en el transporte público que amagan con que van a irse pero se tiran ahí como tres horas entorpeciendo el paso.
Es conocida la atracción que sienten las pandillas por las escaleras. Habiendo bancos... siempre elegirán la escalera por el sano placer de ver cómo la gente busca huecos libres para descender. Además, la zona de la barandilla no les gusta debido a que ahí molestan menos que en todo el medio de las escaleras por lo que en zonas concurridasmontan un embotellamiento atroz. Cuando toman la forma de un vecino, se paran al pie de las escaleras para devolverse los enseres que suelen intercambiar los vecinos (generalmente vajilla o tupperwares). Disponiendo de un amplio descansillo prefieren las escaleras porque corre más el aire y apoyarse en la barandilla o colocarse varios escalones por encima de su interlocutor les produce una satisfacción enorme.


Las puertas: Allá donde haya puertas... ahí habrá un Míster Jueves o una Miss Jueves. Queda muy sexy apoyarse en el marco de la puerta en plan interesante. Pero solamente cuando no hay 80 personas que quieren meterse en clase o salir de ella. O entrar al local. O salir de él. Resumiendo, son grandes especialistas en dificultar el acceso y la salida de cualquier recinto cerrado.



Frente a esto, todo lo que usted, amigo afectado, puede hacer es pedir paso con firmeza, zigzaguear como imbéciles para esquivarles, traer a un grupo más numeroso para obligarles a replegarse, gritar que hay fuego, jugarse el tipo buscando vías alternativas donde no las hay o perder tiempo en buscarlas porque tomen la forma que tomen son grandes maestros de una ancestral técnica ninja conocida como "hacerse el sueco" y le ignorarán repetidamente a menos que busque una forma colorida, peculiar y estrafalaria de llamarles la atención. Proponemos el uso de bocinas, platillos o vuvuzelas.

Espero que esta información les haya sido útil y logren evitar a estos individuos al menos hasta que estos se den cuenta de lo molestos que pueden llegar a ser. Sin nada más que añadir me despido.


Gy*

lunes, 13 de diciembre de 2010

Momentos no-estelares que una tiene que soportar

Atención a lo que me han dicho:


"Tú de haber sido un hombre, habrías sido el típico chico malo que liga mucho"



Ojito con la frase.Yo ya sé que tengo mi fama pero esto me provoca turbias reflexiones.

1) Según este sujeto, el umbral para ser "malo" se pasa en diferentes etapas dependiendo de cómo sean tus cromosomas sexuales. Por lo tanto, es más fácil ser "chico malo" que "chica mala" porque con mi mierda de historial, no llego a "chica mala" y sin embargo, un chico sí lo sería. ¿¿¿Qué puñetas soy yo entonces??? ¡¡¡A Bibiana Aido vas!!! ¡Me ha dejado sin adjetivo para encasillarme! ¿qué voy a hacer?

2)En esta sociedad cada vez rebajan más el término maldad. Ya solamente falta que persigan a los fumadores en todos los espacios públicos y les condenen socialmente por su madito e insano vicio y les multen y... ah, no espera... que eso ya ocurre. No he dicho nada.


3)Da por hecho que no ligo mucho. Lo cual es cierto. (Y no tiene nada, nada, nada que ver con mi forma de ser ¿eh? ¿eh? ¿eh?) pero dice que como hombre otro gallo cantaría. Esto me lleva a pensar una cosa: Por norma los hombres son mas altos que las mujeres... así que seguramente lo que me falta para ser una rompecorazones son unos centímetros. Empezaré a usar tacones.

4)¿Realmente había necesidad de dar ese dato? La gente que piensa en cómo serían otras personas teniendo un sexo diferente son raritas. Y perturbadoras. Además, por culpa de gente que dice que alguien es "malo" por hacer trastadas, travesuras o tontadas en vez de por hacer maldades... salen cada vez peores villanos en cine, TV y libros. No quiero imaginarme un best-seller escrito por este sujeto:
"... Y entonces, el criminal que pegaba monigotes de colores en la espalda de la gente fue capturado por las Fuerzas de Seguridad del Estado"

Y es que me he dado cuenta de que la palabra "malo" es igual que "fascista" o "progresista" o "desenladrillador"... que se dice por decir cuando no se sabe qué adjetivo poner.
Por eso desde aquí hoy hago un llamamiento:

Los malos, son malos.
Los demás, somos otra cosa. Llámalo "X"
No confundan, no se líen ustedes. Corrijan esos errores de concepto. Que luego resulta que ladrones profesionales como Julián Muñoz o Rodriguez Menéndez salen en la tele cobrando dinerales para contar sus "trastaditas" y la cadena bate índices de audiencias . Gracias a todos esos que tienen desvirtuada esa escala, la RAE va a tener que buscar nuevos términos superiores a "malo" para hablar de políticos, genocidas, violadores o ladrones. Que luego llego yo, que lo máximo que he hecho ha sido decir de vez en cuando alguna inconveniencia, saltarme algún semáforo, echar sodio en agua para ver qué pasaba y aterrorizar a mis compañeros de 6º de Primaria cuando mis amigas y yo éramos delegadas poniendo notitas con amenazas en sus asientos durante un recreo para después hacernos las sorprendidas fingiendo miedo solamente para ver la cara que ponían y las teorías marcianas que se les ocurrían... jejeje... *cofcof*...

Estooo... bien... vale, pero eso no es maldad. Es curiosidad científica. Era por ver qué pasaba, hombreya.


Conclusión:

Lo mismo ahí he sido un poco mala...

Hay que ver lo que tiene una que oir.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Puente? ¿Para quién?

Seré breve, amigos.


Cinco días de puente prometían. Eran un gloriosísimo oasis en medio del desierto. Una enorme escapatoria para todos. Un puntazo.

Pero la vida es caprichosa y...


Los controladores se pusieron de huelga.

Por lo que mucha gente se ha quedado sin coger el avión que le llevaría a su isla paradisiaca, a su ciudad superpoblada meca del consumo o a su pueblo perdido en alguna parte de esta enorme piel de toro que habitamos.

España se pone en estado de alerta (uy, sí, alerta roja, mireusté)

Los que iban a coger el coche se joden porque han subido el precio de la gasolina.

Los que se quedan, se quedan pero bajo el paraguas. O tirados en el aeropuerto de picnic.


Y después estoy yo, que no habría podido coger el avión ni aunque a los controladores les hubiese apetecido trabajar. No he podido notar la alerta ni quejarme de ella como hace todo el mundo. No habría podido coger el coche ni aun teniéndolo y pudiendo pagar la gasolina... y lo que es peor, no he podido ni coger un paraguas ni para bajar al parque de debajo de mi casa ni he tenido un lacrimoso, histérico y escandaloso campamento en Barajas porque me he quedado 5 días encerrada en mi casa escribiendo 16 redacciones en inglés.

2894 palabras en inglés después solamente puedo decir una cosa:


¿Puente? ¡Los cojones!



Fin de la retransmisión
(y mis más envidiosas felicitaciones a los que hayan ido contracorriente y se lo hayan pasado bien)